Costará 10,5 millones de pesos erradicar el asbesto de la Casa de Gobierno de Mendoza

Costará 10,5 millones de pesos erradicar el asbesto de la Casa de Gobierno de Mendoza
El trabajo a realizarse en la Casa de Gobierno estará a cargo de una empresa privada. Esa sustancia es cancerígena.

El Gobierno de Mendoza invertirá $10.530.700 para descontaminar de un material cancerígeno llamado asbesto el subsuelo del palacio gubernamental. La empresa que realizará la tarea es Aircon Asbestos SA, de Buenos Aires, la única que cumplió con los requisitos de la licitación fijados por el Ministerio de Infraestructura y Energía.

Su función será el mitigado, descontaminación, acopio, carga, transporte y disposición final de fibras de asbesto en el subsuelo del edificio de la calle Peltier.

Este material contaminante proviene del deterioro de las cañerías cubiertas con amianto que forman parte del sistema de calefacción en construcciones que ya tienen más de medio siglo de existencia.

El presupuesto de Aircon Asbestos SA es de $8.650.700 y sumándose los volantes de imputación preventiva presentados por la Subdirección de Control de Gestión Administrativa y la Dirección General de Administración de Infraestructura, el costo total es de $10.530.700.

El primer antecedente de la existencia de asbesto en Mendoza se produjo en 2010, cuando se comprobó a través de un estudio que en el subsuelo del edificio del Poder Judicial existía este material en el ambiente de los pisos que están bajo tierra y con nula ventilación.

En esos días, el entonces administrador general del Poder Judicial Alfredo Segura detallaba: “Las cañerías de calefacción tenían más de 50 años y habían comenzado a deteriorarse”. Luego, la Corte reconoció la problemática situación y decidió la eliminación de las fibras cancerígenas, como así también la reubicación de 40 oficinas con todos sus trabajadores en otros sectores.

Las sospechas de que la Casa de Gobierno tuviera el mismo problema ambiental en el subsuelo fueron la siguiente ficha de dominó en caer. Esto ocurrió en 2011. Estudios de una empresa privada demostraron la existencia peligrosa de asbesto en el subsuelo del edificio del Ejecutivo, donde trabajaban empleados administrativos de la DGE y personal del Archivo General de Contaduría General de la Provincia, totalizando 150 personas.

Todas estas personas fueron trasladadas a un edificio céntrico ubicado en Morón y San Martín de Ciudad a mediados de 2012.

Antes, la Fiscalía de Estado publicó una resolución no vinculante a fin de que el gobernador “arbitre los medios necesarios para garantizar la salud del personal y público que asisten a las oficinas de la Casa de Gobierno individualizadas ante su posible contaminación por exposición a sustancias perjudiciales”.

Sin embargo, quedaron varios trabajadores en el sector de caldera de la Casa de Gobierno, entre ellos un calderista que este año sufrió tres infartos y debe seguir en ese ambiente insano para las vías respiratorias sin que le reconozcan ningún ítem por su tarea insalubre (ver aparte).

La descontaminación que hará en los próximos meses Aircon SA de los subsuelos del edificio de Casa de Gobierno figura en el expediente 576-D-2013-30093 de Fiscalía de Estado.

Este organismo, con Javier Fernández como subrogante, dictaminó que se realice el trabajo integralmente, desde el mitigado hasta su disposición final en una planta específica para estos residuos que se encuentra en Córdoba o Rosario, para lo cual se necesita personal, equipo y transporte muy específico. Es que las fibras de asbesto son microscópicas y se mezclan en el ambiente de los sitios cerrados señalados, por lo cual ingresan fácilmente a las vías respiratorias, provocando desde asbestosis hasta cáncer de pleura, según la abogada Leticia López Cervino, denunciante.

Para que Aircon realice la descontaminación deberá inscribirse en el Registro de Antecedentes de Constructores de la Obra Pública. Una vez que se apruebe el contrato, tendrá 9 meses para llevar adelante la tarea.

La historia de un calderista que reclama

Silverio de la Fuente (58) es calderista del cuerpo central de la Casa de Gobierno desde el 2000. “Antes me desempeñé en la misma labor en Obras Sanitarias Mendoza, donde me pagaban un ítem por insalubridad y riesgo. Cuando la privatizaron comenzaron a echar gente y en la sexta reestructuración me despidieron”, detalló.

El calderista perdió el beneficio en su sueldo (hoy es de $4.000) cuando entró a Gobierno y desde entonces lidió con gobiernos de todos los colores.

“Reclamé en la época de Iglesias, Cobos, Jaque y ahora con Pérez. No obtuve resultados en 12 años. Si me pagaran ese ítem, aumentaría entre 1.200 y $1.800 mi sueldo. Lo curioso es que a otros calderistas como el del Hospital Central se lo pagan, pero como riesgo psicofísico. También se lo pagan a trabajadores de Gobierno como a los electricistas”.

De la Fuente mostró unos papeles que certifican su delicado estado de salud. En marzo de este año tuvo tres infartos y reconoce que el cigarrillo tuvo que ver. “Pero los médicos me han dicho que debo evitar trabajar en un lugar contaminado con asbesto, pero tengo que cumplir 10 horas diarias porque mi puesto tiene mayor dedicación”.

Su sueldo no es de los más caros. Para colmo, con los infartos a cuestas y la comprobación efectiva de la existencia de asbesto, por el que se pagarán $10,5 millones para su extracción, su trabajo no es tranquilo. “He pedido el cambio de función y no he conseguido resultados. Seguimos trabajando sin elementos de protección, hace siete años que no nos dan la ropa de trabajo, la ART nunca se presentó a hacerme una revisación”, dijo.

Puede causar hasta la muerte

► El asbesto es un grupo de minerales naturales que se utiliza en el aislamiento de los edificios como componente de diversos productos (tejas, cañerías de agua, calderas).

► Tiene un gran uso comercial por su gran resistencia a la tensión, su poca termoconductividad y su resistencia al ataque químico.

► El asbesto del edificio de la Casa de Gobierno vendría de las cañerías del viejo sistema de calefacción por el desfibramiento del amianto. Este proceso produce fibras microscópicas 200 veces más delgadas que un cabello humano y es fácilmente respirable por quienes están en un ambiente contaminado con este mineral. Esto ya sucedió en el Palacio Judicial.

► La inhalación de fibras de asbesto puede provocar asbestosis, una acumulación de tejido de tipo cicatrizal en los pulmones, resultando en la pérdida de la función pulmonar, la discapacidad y la muerte.

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