Costa de Marfil: Ouattara asumió el poder y desplegó las fuerzas para garantizar la seguridad

Costa de Marfil: Ouattara asumió el poder y desplegó las fuerzas para garantizar la seguridad
El presidente marfileño Alassane Ouattara tomó las riendas de un país a la deriva, con la difícil misión de reconciliar a una nación desgarrada y restablecer la paz y la seguridad, un día después de la detención de su rival Laurent Gbagbo.
"Reconciliación", "Retorno al orden y a la tranquilidad", "esperanza", fueron las primeras palabras de Ouattara tras el arresto del presidente saliente, que desde hace cuatro meses rehusaba dejar el poder, expresan su voluntad de "pasar la página".

Los cuatro meses de crisis causaron al menos 800 muertos, la mitad de ellos en Abiyán, según la ONU.

La batalla de Abiyán sumió a la capital económica del país, de cuatro millones de habitantes, al borde de la catástrofe humanitaria, con barrios librados a la anarquía y saqueos por parte de grupos armados. "Hay muchos cadáveres en las calles", había declarado el coordinador humanitario de las agencias de la ONU y de las ONG, Ndolamb Ngokwey.

La situación humanitaria es también muy difícil en el interior del país, especialmente en el oeste, donde los combatientes de ambos bandos han sido acusados de violaciones de derechos humanos.

En su primer discurso televisado, Ouattara llamó a sus compatriotas a "abstenerse de cualquier acto de represalia o de violencia" y dijo que el país se encuentra "en el amanecer de una nueva era de esperanza". También anunció el inicio de un "procedimiento judicial contra Gbagbo, su esposa" y sus colaboradores, y la creación de una "comisión de verdad y reconciliación" para esclarecer las violaciones de los derechos humanos.

Gbagbo, de 65 años, fue detenido el lunes tras una ofensiva contra su residencia en Abiyán, llevada a cabo por las fuerzas republicanas de Costa de Marfil (FRCI, pro Ouattara) apoyadas por medios aéreos y blindados de las fuerzas francesas y de la misión de Naciones Unidas (ONUCI).

Gbagbo, en el poder desde 2000, se hallaba en compañía de su esposa Simone, considerada como una "dura" del régimen, y de su hijo Michel, de un primer matrimonio.

Comentá la nota