Cosecheros que prefieren el plan al trabajo, un problema nacional

El temor a perder la AUH retrae la oferta de mano de obra. Un problema que atenta contra las economías regionales.
La problemática que desde hace por lo menos tres años este diario viene apuntando acerca de las dificultades para encontrar cosecheros dispuestos a trabajar, ya se extendió a todo la geografía argentina y amenaza con arruinar las economías regionales que mayor dinamismo y valor agregado generan.

La misma realidad que agobia a los olivícolas catamarqueños ya quita el sueño a los empresarios vitícolas mendocinos. Es que, por no perder los planes sociales, en Mendoza tampoco hay trabajadores que quieran sumarse a la vendimia.

Un extenso informe publicado ayer en el diario Clarín acerca de la realidad del sector vitícola y que continuará hoy con una entrega acerca de la situación del sector olivícola da cuenta de este problema que, en el caso mendocino, amenaza con hacer perder buena parte de la fruta por la demora en la vendimia. Con menos gente dispuesta a trabajar, la cosecha de uvas que ya debería haber terminado, se extenderá hasta mayo por lo menos.

Así lo admitía el presidente del Instituto Nacional de Vitivinicultura, Guillermo García, al señalar que la cosecha de uva lleva entre una y dos semanas de atraso y que la provincia lleva recogida menos del 30% de la cosecha.

“Si la vendimia siempre termina hacia el 15 de abril, este año llegará hasta mayo, lo que pone en riesgo la producción debido a la sobremaduración de los racimos”, dice el informe y aporta la razón central de esta demora: “La falta de mano de obra se debe, sobre todo, a la ayuda que reciben los desempleados, a los planes sociales y, desde el año pasado, a la asignación universal por hijo, sobre todo en migrantes del noroeste que tradicionalmente barren las provincias de norte a sur siguiendo la agenda de cosechas”.

Esos trabajadores que no llegan a Mendoza, tampoco pasaron de forma masiva por Catamarca, y por eso, muchos campos locales decidieron mecanizar la cosecha.

En Mendoza, la mecanización de la vendimia no es muy simple. Apenas el 5% de la cosecha de vid está mecanizada. “Las máquinas no resuelven el problema son objeto de debate y están desprestigiadas porque, según algunos, dañan el viñedo, pero sobre todo traicionan el marketing artesanal".

Según Walter Pavón, directivo de Bodegas de Argentina, que nuclea a 250 bodegas de todo el país, la falta de mano de obra rural es acuciante y se profundizó este año: “Los esfuerzos del gobierno, que desde el año pasado restablece la ayuda social una vez que termina el trabajo temporario (lo cual fue anunciado por Cristina Kirchner este año en la Fiesta de la vendimia), no terminan de convencer a los peones de volver al campo.” Al trabajar en blanco, son dados de baja de la nómina de beneficiarios y deben afrontar engorrosos trámites para volver a cobrar la asignación; en 2010 perdieron ese dinero entre mayo y septiembre. Por eso algunos piden trabajar en negro, para evitar la “baja” y posterior “alta” de la ayuda social.

Pavón coincide en que existen cuestiones culturales, que además son globales. “Hay un marcado desinterés por el trabajo rural, sobre todo en la gente joven, a quienes la ayuda social desestimula para el trabajo”, dice. Con tanta escasez de mano de obra, consigna el informe, los grandes productores están optando por contratar empresas que proveen personal temporario, y que hoy abastecen más del 30% de los cosecheros en Mendoza. Estas empresas cobran el 60% más por cada peón y se encargan de las cargas sociales

Cadena de valor

Al igual que la aceituna, que demanda mano de obra, procesamiento, envasado y demás; la uva tampoco es “un mero commodity, dado que supone un alto valor agregado e integra una variedad de otras industrias: el vidrio, las artes gráficas, el papel y el ecoturismo”. Además, remarca la nota, “la viña es dadora de empleo: requiere de un peón cada 8 hectáreas, seguida por el olivo que demanda uno cada 10 hectáreas”. La soja, en cambio, apenas requiere un peón cada 200 hectáreas. Un abismo que da cuenta de por qué en Cuyo y el Noroeste se defiende tanto la vitivinicultura y la olivicultura como una economía regional que genera derrame en sus alrededores.

La uva, como el olivo, no es un mero commodity. Se integra a una cadena de valor

LAS RAZONES

 Los planes sociales que se otorgan para paliar la situación de desocupados fueron minando la cultura del trabajo.

 Aún sin empleo y pese a la posibilidad de poder cobrar $2.400 pesos por mes, la gente prefiere no tomar empleos en la cosecha, por temor a perder los planes.

 Con la Asignación Universal por Hijo (AUH), el drama para encontrar mano de obra se acrecentó.

 La medida anunciada por la Presidenta de retomar el pago de la AUH tan pronto como se da de baja al trabajador en AFIP no tuvo buena acogida. Las demoras burocráticas para recuperar el beneficio conspiran contra la toma de trabajos temporarios.

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