Tomando en cuenta que en el incendio de la planta de CBSé se quemó el equivalente a 30 millones de kilos de hoja verde, la reducción respecto a 2010 es de 12 por ciento. Con menos materia prima en el mercado, esperan que los precios se eleven.
Según el informe del Inym, de enero a agosto, los secaderos recibieron 560 millones de kilos, mientras que para igual mes de 2010 se habían levantado 603 millones de kilos.
En términos porcentuales, la variación es de 7 por ciento, pero si se toma en cuenta la yerba quemada en el incendio de Santa Ana, la caída en la disponibilidad de materia prima es de 12 por ciento.
La demanda del producto no registró variación significativa respecto al año pasado: según el mismo trabajo del Inym, el volumen de yerba elaborada que salió de los molinos de enero a septiembre de 2011 fue apenas 1 por ciento inferior al de igual período del año pasado.
Ante un escenario de demanda sostenida de producto elaborado, pero menor oferta de materia prima, desde asociaciones representativas del sector primario confiaron en que el precio de la hoja verde aumentará por efecto de la ley de oferta y demanda.
Preferencias del mercado
En cuanto a los formatos de venta de la yerba elaborada, el trabajo del Inym revela que, los envases de medio kilo se mantienen al tope en las preferencias de los consumidores. Los registros indican que durante el período enero-agosto del año en curso, los paquetes de ese peso representaron el 56,95 por ciento de las ventas (siempre a salida de molino). Con 33,52 por ciento se ubicaron los paquetes de un kilo, con 4,39 por ciento los envases de dos kilos y con el 1,16 por ciento los de cuarto kilo. En el ítem “otros formatos” se inscribió el 1,59 por ciento, mientras que el 2,39 por ciento se vendió sin estampillas.
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