Entre soja, maíz y trigo se recolectaron 3,6 millones de toneladas menos que en 2008.
Los datos aportados por el Ministerio de Agricultura local muestran descensos en soja, maíz y trigo, granos que explican el 80 por ciento de la caída general. También hubo menos sorgo y girasol, mientras que el maní fue el único que salvó la ropa (subió seis por ciento).
Razones. El ciclo de cultivos de verano no alcanzó para revertir, en la canasta total, los resultados de la cosecha fina, arrastrada por la debacle triguera: el cereal había caído 69 por ciento.
En cuanto a los granos gruesos, la soja entregó casi 10,9 millones de toneladas, con una baja de 5,3 por ciento, mientras que el maíz rindió 6,1 millones de toneladas, es decir, 14 por ciento menos que el año pasado.
La baja se explica por la falta adecuada de lluvias en las etapas críticas de los ciclos de cada cultivo (cuando se produce el llenado de grano, que define el rinde final). En el caso del maíz, se suma una inversión menor en fertilización. El trigo, se sabe, tampoco fue acompañado por el clima y, además, se sembraron menos hectáreas. Para peor, la nueva campaña arrancó con el pie izquierdo y las intenciones de siembra del cereal muestran bajas de 40 a 80 por ciento, según un reciente informe de la Bolsa de Cereales de Córdoba. Ese mismo estudio demostró cómo impactó la falta de lluvias en los rindes por hectárea.
Aun así, Córdoba es casi un vergel en comparación con el resto de las principales provincias agrícolas, donde la sequía produjo estragos mucho mayores. Según un trabajo de la Bolsa de Comercio de Rosario, Córdoba fue el distrito que menos cae en productividad y volumen final de soja al lado de Buenos Aires, Santa Fe, La Pampa y Entre Ríos. En maíz ocurre algo similar, aunque la diferencia se achica.
Menos ingresos. Si se toman los promedio de los valores FOB Puertos Argentinos de la Secretaría de Agricultura nacional, se cierra un círculo poco virtuoso, ya que los precios internacionales de los granos experimentaron fuertes descensos por la crisis mundial.
Sólo con la soja, la Provincia resignó ingresos por 921 millones de dólares en valor bruto de la producción. En total, hay una caída de 30 por ciento respecto de los números de la cosecha pasada, cuando el valor bruto total de la producción rozó los 8.900 millones de dólares.
Mala. La producción de la campaña que acaba de cerrar es la más baja en tres años. Supera por apenas 1,5 millón de tonelada al ciclo 2005/2006.
A precios FOB, que es el valor bruto del grano en puerto, las pérdidas de ingresos suman 2.575 millones de dólares.
A precios FAS (valor del producto descontadas las retenciones y gastos en puerto) la caída es de 1.517 millones de dólares, según calcula el economista Juan Manuel Garzón, del Ieral de la Fundación Mediterránea.
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