La Corte suma otro parche institucional

Por: Fernando Gonzalez

El festejo de la Revolución de Mayo es siempre una buena ocasión para tomarle examen a la calidad institucional en la Argentina. Desde la restauración democrática de 1983 hemos tenido avances indudables pero los vaivenes han sido la constante para tropezarnos demasiadas veces con los mismos obstáculos.

La Corte Suprema estableció ayer que la Anses debe dar respuestas en 30 días a los miles de reclamos que los jubilados hacen cada mes a la Justicia para actualizar sus haberes y que el Estado demora en resolver. (ver página 2). Algo está fallando en el Gobierno, y también en el Parlamento, para que el tribunal máximo deba intervenir en la política jubilatoria como también debe hacerlo con la manipulación de los datos en el Indec; la aplicación de la ley de medios o la jamás resuelta limpieza del ríachuelo.

Los miembros de la Corte fueron nombrados para pronunciarse sobre la constitucionalidad de las discusiones jurídicas en el país y para ser la última instancia que los ciudadanos tienen en el Estado. Pero no es un organismo cuya función sea activar políticas ejecutivas o participar en forma permanente de las decisiones de gestión que languidecen bajo la impotencia o la inoperancia de los funcionarios que sí fueron elegidos -y a través del voto- para gobernar.

Comentá la nota