Con impune hipocresía el puntero K fracasado habla de redistribuir y ser equitativo en los ingresos de los correntinos, mientras por izquierda aprovechando su puesto estratégico en el banco Nación favorece solamente a una persona o molde económico concentrado de la provincia.
La clara muestra es al otorgar un crédito millonario desde el banco Nación, al zar del transporte Juan Carlos Romero para la adquisicion de camiones recolectores de basura, aunque todavía no está el llamado a licitación, y cope un nuevo mercado una sola persona.
Mientras para la inmensa gilada que no quiere despertar de la burbuja del ex medallista olímpico, convencidos todos que es un "angelito con buenas intenciones", Camau y su socio se siguen sirviendo lo que hay.
La adquisición de unos 35 camiones para recolectar la basura en la ciudad, cuando todavía no salió formal y legamente el llamado a licitación, es un bochorno a escala delictiva que el propio Fabián Ríos habilitó mediante el leasing del banco Nación. La cuestión es que no todos "corren con las mimas posibilidades" a la hora de las inversiones. Desprolijidad es poco. Asociación ilícita lo menos.
La cuestión es que tanto Fabián Ríos como el propio Camau están convencidos que los correntinos seguimos durmiendo la siesta, aunque ellos retoman las viejas mañanas que creíamos desterradas de las conductas delictivas de los políticos.
No puede haber redistribución, si los que justamente proponen ese esquema son ladrones que se llenan los bolsillos a escondidas de la gente, mientras predican modelos.


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