Integrantes de la Unidad Regional Centro de la ciudad de Tolhuin, investigan que ocurrió en una precaria vivienda que se incendió, al parecer, en horas de la madrugada de ayer. Una persona se presentó en la comisaría, aduciendo que se había registrado un siniestro en la Reserva aborigen “La Correntina”. Los uniformados se dirigieron al lugar y encontraron una casilla completamente consumida por el fuego.
El siniestro se habría registrado en horas de la madrugada de ayer. Personal policial de la localidad de Tolhuin tomó conocimiento acerca del mismo, cuando en la comisaría se presentó Pablo Alberto Otei quien vive en la reserva indígena “La Correntina”. Allí se desempeña como cuidador del lugar y es responsable de la parcela 310; la cual se encuentra ubicada a unos 17 kilómetros de la localidad, transitando por la ruta 23.
En los últimos días, llegó hasta el lugar, un hombre de unos 60 años, identificado como Angel Rubén Niveiro, quien se encontraba sin trabajo, y le pidió alojamiento por unos días.
Fue así que Otei, dejó que Niveiro se quedara en una de las casillas de madera ubicada en la reserva.
Ayer por la mañana cuando la Policía llegó al lugar, encontró que la vivienda donde Niveiro vivía junto a sus dos perros, habría sido consumida por el fuego, y en cuyo interior, estaba el cuerpo completamente calcinado de Angel Rubén Niveiro.
Hasta ese momento, todo hacía predecir que se había tratado de un incendio accidental, y que este hombre no pudo salir a tiempo, sin embargo, lo que llamó la atención, es que a pocos metros de donde fue encontrado Niveiro, estaban sus dos animales; también muertos, aunque no calcinados.
De ese modo comenzaron a revisarlos, y así los investigadores se dieron cuenta que ambos animales, presentaban un balazo en la cabeza.
Lamentablemente, al igual que en el caso ocurrido en el incendio del barrio “El Mirador”, de Río Grande, el cuerpo de Niveiro estaba tan pero tan calcinado, que fue imposible poder obtener material para efectuar un ADN, y muy poco probable que la autopsia, llegue a arrojar algún otro indicio que permita determinar si el cuerpo presentaba algún otro tipo de lesión.
Zona rural
Debido a que el lugar donde se registró el incendio en una zona bastante alejada del ejido urbano de Tolhuin, se estima que tampoco existen testigos de los hechos, aunque resta que se le tome declaración testimonial a un hombre que vive en la zona, y que tal vez, haya visto algo que pueda llevar mayor claridad a la investigación, que por el momento, solo logró determinar que el incendio fue accidental.
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