La corona atraviesa su peor momento desde el retorno a la monarquía

La corona atraviesa su peor momento desde el retorno a la monarquía
Distintos grupos ya han pedido desde la abdicación de Juan Carlos hasta la realización de un referéndum para volver a la República.
La imputación de la infanta Cristina supone el salto a una nueva dimensión en la peor crisis de la monarquía española en los 37 años de reinado de Juan Carlos I. Desde ayer, existe la posibilidad de que la hija del rey pueda ser juzgada. Se trata de un hecho histórico que embarra más la imagen de la familia real española y añade otro elemento a la crisis de credibilidad y desafección que vive la Corona.

El dique comenzó a llenarse hace algo más de un año, cuando Iñaki Urdangarin, el marido de la infanta Cristina, fue imputado por corrupción en el caso que ahora arrastra a su mujer. Por primera vez en la historia española, un familiar directo del rey es investigado por la justicia. La imputación de Cristina rompe con una línea psicológica que llevaba a muchos a pensar que algo así jamás ocurriría, en un país en crisis en el que todas las instituciones son cuestionadas.

"La justicia es igual para todos", señaló el juez José Castro en el auto de imputación de la infanta. La frase es la misma que pronunció el rey en su discurso de la Nochebuena de 2011, días antes de la imputación de su yerno. En aquel tiempo, el Palacio de la Zarzuela ya trataba de despegarse del incómodo ex jugador de balonmano, en un intento de minimizar los daños provocados por su comportamiento "no ejemplar". En ese intento, la propia hija del rey quedó también apartada de las actividades oficiales de la familia real.

Ahora ella, hija de rey y hermana de futuro monarca, es la imputada. No significa que vaya a ser juzgada, pero la posibilidad está abierta desde ayer. La imagen de la Corona queda seriamente dañada por la primera causa judicial que implica a la familia real, en un momento en el que se han elevado voces pidiendo la abdicación de Juan Carlos en el príncipe Felipe y otros defienden la celebrar un referéndum para volver a la república.

"Creo sinceramente que el papel del príncipe Felipe tiene que ser, o si me permiten puede ser relevante para arbitrar los profundos cambios que requiere el país", dijo en febrero el dirigente socialista catalán Pere Navarro. "En caso contrario, muchos ciudadanos podrían creer que lo que tocaría hacer es cambiar el propio sistema monárquico, y pienso que no les faltaría razón si no hay una reacción a tiempo."

Lejos quedan los días en los que el mayor problema de la casa real era que la nunca reconocida novia de Felipe, la modelo noruega Eva Sannum, desfilara sobre la pasarela en paños menores. Aquellos eran tiempos en los que se destacaba que la familia real española jamás había dado un escándalo como los que habían protagonizado otras monarquías europeas. Ahora, todo cambió, y a la imputación de Urdangarin se sumaron hechos que fueron minando su imagen.

Uno fue la famosa cacería de elefantes en Botswana, a la que el rey se marchó en plena crisis y por la que acabó pidiendo perdón tras una cascada de críticas sin precedentes. Y otro el tema de su "amiga entrañable", la princesa germano-danesa Corinna zu Sayn-Wittgestein, cuyo nombre saltó a la popularidad cuando se supo que acompañaba al rey en Botswana y sin conocimiento de la reina Sofía. Por si fuera poco, el domingo se supo que hace 20 años Juan Carlos recibió en herencia casi tres millones de dólares que su padre tenía en el paraíso fiscal de Suiza, algo que despertó polémica y suspicacias y llevó a varios grupos de la oposición a exigir que se aclare si el rey ha cumplido con el fisco español. El dique se llena. «

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