El Gobernador cree que aún hay una deuda en cuanto a "hacer notar los cambios" y por eso asegura que viene "una etapa de gestión". Sin embargo encarará más reformas profundas en Seguridad, Educación y Salud.
Alfredo Cornejo planeó cambios y en los papeles le fue mejor de lo que esperaba. Casi sin oposición, logró modificar gran parte de la estructura de los sistemas básicos del Estado: educación, seguridad y salud. El Gobernador aprovechó los primeros meses de su gestión, los de mayor poder, para armar la maqueta de nuevo Gobierno; como una estructura de mecano. Sin embargo a esa estructura le faltan los músculos que la hagan funcionar.
Cornejo lo sabe y por eso piensa en una bisagra. Empieza la etapa de la gestión, repite y se refiere a ejecutar políticas que se sientan en la calle. Lo necesita Mendoza para mejorar los servicios y también él políticamente para disimular carencias difíciles de solucionar, como la falta de inversión en infraestructura. Se han logrado grandes cambios de leyes y demás. Pero la deuda pendiente que se tiene es el de la gestión propiamente dicha; la gestión no se hace con leyes, aseguró un asesor del Gobernador.
Por eso la segunda mitad del año estará enfocada desde el Ejecutivo a hacer funcionar los cambios. Sin embargo Cornejo, como hombre netamente político, intentará avanzar con mayores cambios aún y hasta donde pueda para aprovechar que tiene luz verde.
Así, la lista de reformas seguirá estirándose: buscarán crear juzgados corporativos y apunta a ejecutar su gran reforma en la Justicia: que los allanamientos los pueda ordenar directamente un fiscal, sin necesidad de firma de un juez. Incluso allí hasta podría abrirse el camino para una enmienda de la Constitución. La insistencia en cambios en el sistema de seguridad y justicia no es casual. Las dos principales demandas de los mendocinos tienen que ver con la inflación y con la seguridad. En el primer tema el gobierno provincial tiene poco que hacer. El segundo es responsabilidad principal.
Para graficar la falta de gestión en el tema, mencionan un dato: a pesar de que en Mendoza hay dos laboratorios de ADN y legalmente existe; el registro de abusadores sexuales tiene solo datos de 42 personas. Los abusos sexuales y violaciones son los delitos que más crecieron en Mendoza en los últimos años: en 2008 había registradas 45 casos de violaciones. El año pasado hubo casi una denuncia por día por ese delito grave.
En paralelo, la principal resistencia a los cambios los encontró el Gobernador en Seguridad; en particular en la cúpula de la policía. Y, explican, no será sorpresivo si siguen apareciendo problemas en ese sentido. Muchos de los policías sancionados son gente con cierta posibilidad de organización para generar problemas Pero por ahora está controlado, aseguran en el Gobierno.

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