Por David BrunatPyongyang dice que es científico, pero EE.UU. cree que es un misil.
Pocas veces la presentadora de la televisión nacional de Corea del Norte sonríe en pantalla, pero ayer estuvo risueña casi un minuto. El lanzamiento con éxito del Unha-3, un cohete que según el régimen norcoreano es un satélite científico y según la comunidad internacional una prueba de misil de largo alcance, provocó ayer un inusual estallido de júbilo en las entrañas de la dictadura más opresiva del mundo.
Es la primera vez que Corea del Norte consigue poner en órbita un satélite de tres fases.
Ya lo intentó en abril con enorme pompa, pero el cohete explotó a los pocos minutos de despegar de la base, provocando un tremendo bochorno para el régimen. Ayer, en cambio, todo ocurrió en el más absoluto secreto. Y parece que salió bien.
La prueba del éxito la dio EE.UU., quien a poco del lanzamiento confirmó que “un objeto aparentemente ha entrado en órbita” en el espacio. En todas las ocasiones anteriores, Washington siempre había desmentido las reclamaciones de éxito de Pyongyang.
Seúl confirmó que el cohete inició el despegue a las 9.51 am, hora local, desde las instalaciones de Sohae, en la costa noroeste de la península, a sólo 50 kilómetros de la frontera con China, y cayó como estaba previsto en el mar de Filipinas.
La ONU y los principales actores de la comunidad internacional condenaron la acción. EE.UU. describió la prueba como un “acto altamente provocador que amenaza la seguridad regional” ; Corea del Sur dijo que el lanzamiento fue “una clara violación” de las resoluciones de Naciones Unidas. Rusia e incluso China, el mayor y casi único aliado de Corea del Norte, exigieron a su vecino “acatar las resoluciones de la ONU”.
El lanzamiento sorprendió a todo el mundo. Pyongyang había dicho el fin de semana que postergaría la prueba debido a problemas técnicos por el mal tiempo, y se dio nuevo plazo hasta el 29 de diciembre.
Sin embargo, el régimen tenía prisa por marcar un nuevo hito en su historia, una gesta para ensalzar la figura de su nuevo líder, Kim Jong-un, hijo del “Querido Líder” Kim Jong-il, quien falleció el 17 de diciembre de 2011. Los expertos consideraban que el cohete se lanzaría justo el día del primer aniversario de su muerte.
La ONU y Occidente sospechan que este satélite es un paso más de Norcorea en el desarrollo de misiles de largo alcance con capacidad para alcanzar la costa oeste de EE.UU.
Paradójicamente el know how tecnológico proviene de Pakistán, un aliado de Washington.

Comentá la nota