Pyongyang dijo que tomará “represalias físicas” contra Corea del Sur si avanzan las sanciones de la ONU. La respuesta de China.
“Si los traidores del régimen fantoche de Corea del Sur participan directamente en las pretendidas sanciones de las Naciones Unidas, se tomarán severas represalias”, advirtió el Comité Norcoreano para la Reunificación Pacífica de la Patria en un comunicado difundido por la agencia de prensa oficial KCNA. “Esas sanciones son una declaración de guerra contra nosotros”, agregaron las autoridades norcoreanas.
Washington cuestionó inmediatamente la posición del gobierno encabezado por Kim Jong Un. “La declaración de Corea del Norte es una provocación innecesaria”, dijo el vocero de la Casa Blanca, Jay Carney, al tiempo que estimó que una nueva prueba nuclear sería una violación significativa de las sanciones de la ONU y aislaría aún más a Pyongyang.
Pero el dato más preocupante para Corea del Norte fue la posición de Beijing. Estados Unidos y China “lograron un altísimo grado de consenso”, indicó ayer el enviado especial estadounidense, Glyn Davies, tras una serie de entrevistas con autoridades del Partido Comunista Chino, en las que abordaron el conflicto en Corea. “Un ensayo sería preocupante y un revés para los esfuerzos tendientes a desnuclearizar la Península Coreana”, agregó el funcionario norteamericano. Según el diario chino Global Times, del grupo El Diario del Pueblo, órgano central del Partido Comunista Chino, Beijing “no vacilará” en reducir su ayuda a Corea del Norte si Pyongyang realiza un nuevo ensayo nuclear.
De cumplirse, se trataría de la tercera prueba nuclear, después de las realizadas en 2006 y 2009, efectuadas en respuesta a sanciones votadas en Naciones Unidas después de lanzamientos de cohetes. En la última resolución, el Consejo de Seguridad expresó “su determinación de adoptar medidas significativas” en caso de una nueva infracción.
De acuerdo con los principios de la resolución, Washington adoptó nuevas sanciones contra entidades o individuos a los que Estados Unidos acusa de contribuir al programa nuclear militar de Corea del Norte. El gobierno estadounidense precisa que esas medidas responden a la puesta en marcha de la resolución 2087 del Consejo de Seguridad, votada el martes después del lanzamiento del 12 de diciembre.
Este texto es fruto de intensas negociaciones entre Washington y China, que votó a favor después de haber defendido una simple declaración. Corea del Norte, que sufrió una hambruna en la década de 1990 que dejó centenares de miles de muertos, sobrevive gracias al apoyo chino y a la ayuda internacional.
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