Corazón glorioso

Corazón glorioso

Tras una semana complicada, los futbolistas de Instituto pusieron mucho amor propio para vencer por 1-0 al Atlético Tucumán bajo una lluvia que le dio un contexto épico.

Tengo un grupo de jugadores que emocionan, después de la semana que tuvieron no era fácil jugar, pero dejaron el alma por esta camiseta y ganaron con el corazón”, con estas palabras, y visiblemente emocionado, el técnico de Instituto, Héctor Rivoira, graficó el temple con el que la “Gloria” venció por 1-0 al Atlético Tucumán, en un partido jugado bajo una copiosa lluvia que le dio un marco extraordinario.

De todo tuvo el partido, con condimentos por doquier. Los inconvenientes institucionales del club con los empleados de paro y hasta el ministro de Trabajo, Adrián Brito, mediando en la situación; los futbolistas de reunión en reunión y decidiendo no concentrar, llegaron dos horas antes del juego al estadio.

“Eso nos potenció, creo que se notó”, dijo luego Maxi Correa, bandera de este equipo. Además la lluvia, la lesión del goleador Pablo Magnin reemplazado por Mariano Guerreiro, que hacía un tiempo que ni concentraba, el debut del pibe de 16 años Gonzalo Maroni, que mostró destellos de juego que hacen ilusionar con ver en el futuro “maravillas”; Christian Bernardi lesionado, pero corriendo y jugando a pesar de ello, y ejecutando un centro perfecto a los 34 minutos del complemento para un certero cabezazo de Guerreiro.

Golazo, descarga, griterío... lluvia de emociones; y Atlético Tucumán, equipo duro si los hay, que dominó gran parte del primer tiempo, se fue con todo en pos del empate, y aparecieron los travesaños salvadores y las manos de Lucas Hoyos.

De todo pasó, porque a éste Instituto le pasa de todo, y aún así sigue vivo, respirando e ilusionando a sus hinchas que tienen un corazón glorioso a prueba de dificultades.

LA FIGURA

Christian Bernardi (7): Cuando las papas quemaban pidió la pelota para hacer jugar, y eso que estaba lesionado. En ese marco tiró un centro como con la mano para el gol de Guerreiro.

EL ÁRBITRO

Facundo Tello (Bien). Cerca de las jugadas, sin interrumpir el juego. Criterioso en las sanciones.

LA CLAVE

No renunció nunca Instituto en sus intenciones, aún cuando en el primer tiempo no la pasó bien.

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