En la parroquia Nuestra Señora de Itatí hace tres años reciben a personas que necesitan un techo . En invierno el número de refugiados llega a 45 y los encargados están en contacto con Salud para la atención sanitaria.
“Nunca cerró sus puertas desde que se habilitó, las acciones siempre se llevan a cabo desde la Iglesia y Provincia, la gente de Minoridad viene trabajando con el padre Roberto Pini y ahora tenemos que ir coordinando trabajo para el invierno. Estoy esperando que me autoricen para llevar coordinaciones con otros ministerios, porque este año se va a trabajar en fortalecer los lazos entre el Arzobispado, Cáritas y Gobierno”, dijo a El Litoral la coordinadora del área de Adultos Mayores de Minoridad y Familia, Nelly Pintos.
En épocas no invernales atienden a unas 30 personas pero esperan que cuando bajen las temperaturas los 45 lugares que tienen disponibles este ocupados. “En invierno la problemática se acentúa más por problemas climáticos, en esta época se coordina con Salud para la atención de enfermos, empiezan a aparecer personas sin documentación y ahí se coordina con Registro Civil”, contó Pintos.
En este marco, recordó que “algunas veces llegan mamás con pequeños, mujeres golpeadas y ahí hay trabajo en común con el Consejo de la Mujer”. En invierno también están en contacto con la Provincia para la provisión de colchones y frazadas.
“El refugio está hace tres años, hay una parte donde está la gente refugiada, la que viene de la calle y un lugar un poco más privado para la gente que tiene familiares enfermos en el hospital”, dijo.
En este lugar, dan de comer a las personas indigentes y les proveen de elementos de higiene. Hay acciones conjuntas entre áreas provinciales.
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