Así lo expresó Ignacio Cano, profesor del Laboratorio de la Violencia de la Universidad Federal de Río de Janeiro, quien participó de un panel de especialistas en la temática
Su disertación se dio en el marco de un Seminario de Seguridad convocado por el Ejecutivo para debatir en torno al proyecto de policía municipal. También estuvieron presentes Hugo Acero Velásquez, exsecretario de Seguridad de Bogotá; y Juan Jesús Peñalver Olmos, exjefe de la Policía de Málaga y Asesor en Seguridad de la Embajada de España en Buenos Aires. La bienvenida la dio el intendente Gustavo Pulti.
En el último pasaje de su oratoria, Cano se permitió brindar algunos consejos y sugerencias. En primer término, marcó la importancia de tener un diagnóstico que actualice de manera periódica; y luego hizo hincapié en contar con mecanismos de evaluación de lo que se está haciendo. “Tiene que ser transparente y tiene que haber elementos de controles externos”, apuntó.
En este sentido, relató: “Pasa en muchísimos lugares de América Latina en los que la gente dice ‘el gobierno dice que la criminalidad ha disminuido pero todos sabemos que eso no es verdad porque salimos a la calle y tenemos una percepción diferente’”. Esto, dijo, tiene varias raíces: “Una es el papel de los medios de comunicación en la formación de la percepción de la seguridad, y otra, es que la gente no conoce las cifras, no está acostumbrada a analizarlas y no cree en ellas”.
¿Qué hay que hacer? “Aumentar la credibilidad”, se respondió. “Tenemos que tener universidades, ONGs, instituciones de la sociedad civil, que participen en los observatorios, para recoger, analizar y divulgar regularmente los datos de la seguridad. Para cuando el intendente diga ‘ha caído 10%’, la gente crea que realmente ha caído el 10%. Para eso, cuando suba 10% también va a tener que decirlo”, sostuvo.
Al referirse al trabajo con otras fuerzas, reparó en que “coordinarse con policías en las que la gente ya no confía, es un desafío aún mayor”.
Y planteó también la importancia de controlar las expectativas. “Si la gente tiene la percepción de que se va a crear una policía municipal y se van a resolver los problemas de seguridad en el municipio, creo que tienen un serio problema. Hay que ver la policía como un actor adicional, que puede ayudar, quizás de manera complementaria”, indicó.
En este sentido, dijo que “es esencial preservar la imagen”. “Los jefes policiales piensan que se hace en la calle lo que ellos mandan. Si le preguntan al jefe dice: a, b, c y d. Cuando uno habla con los mandos intermedios, te dicen que se hace a prima, b prima, c prima y d prima. Y cuando uno va a hablar con los soldados: dicen aquí se hace y, z y h. Hay que invertir en el sistema de fiscalización, mecanismos de interlocución con la ciudadanía”, remarcó.
En consonancia, señaló la necesidad de escuchar a la gente e incorporar las prioridades de la sociedad. “Es esencial para mejorar la seguridad y la legitimidad de una fuerza policial que hoy por hoy en América Latina es bastante baja. Si no mejoramos la legitimidad todo lo demás que hagamos no tendrá sentido”, determinó.
ESTRUCTURA
Al determinar los elementos estructurales de la policía local, detalló: “Establecer un mandato legal, cuáles son sus competencias, qué nivel de armamento dispone y por último, cómo se coordina con el resto de las policías”.
Sin hablar de experiencias particulares, hizo hincapié en las dificultades -desde un punto de vista político e institucional- de coordinación entre las policías. Esos problemas, enumeró, tienen que ver con “bases de datos que no se comunican, información que no circula, intereses institucionales que no siempre coinciden, personas que están procesadas en un estado y sin embargo vive en otro estado, sin que nadie sepa que la están buscando”.
LA EXPERIENCIA DE BRASIL
El modelo en Brasil está dividido en una policía civil, que es policía de investigación, y una policía militar, que hace patrullaje y prevención. La Constitución, relató Cano, establece que las policías locales se llaman guardias municipales y tienen como misión la protección del patrimonio público: escuelas, hospitales, plazas. “Sin embargo en la práctica hay situaciones muy divergentes dentro del país. En algunos casos se limitan a esa misión constitucional, pero en muchos otros casos se convierten en pequeñas policías militares”.
De allí surge un interrogante que, según dijo el especialista, es una discusión aún sin saldar: “¿Hasta qué punto las guardias municipales son simplemente una extensión de las policías militares que ya existían, y hasta qué punto no se debería procurar un espacio y una misión propia para la policía municipal que fuera diferente a la policía de patrullaje?”.
Por último aconsejó: “Que la fuerza policial no sea solamente una estrategia aislada sino que sea parte de un enfoque de la seguridad integral, que tenga un diagnóstico local, y un plan de prevención local”.
EL ROL DEL MUNICIPIO
“En los últimos 15 años hubo un crecimiento y expansión de las policías municipales. Esto viene de la mano de una alteración sobre el modelo de seguridad. El municipio se incluye como un actor cada vez más importante”.
PREVENCIÓN SOBRE REPRESIÓN
“El modelo tradicional de represión está en crisis terminal. Es necesario un modelo de prevención, que contemple los problemas no cuando se hayan producido, si no que se anticipen y se introduzcan medidas estratégicas para resolver las crisis de seguridad que vivimos”.
ENCUESTA DE VICTIMIZACIÓN
“No se puede hacer política de seguridad sin medir la inseguridad, y no podemos medir la inseguridad si no tenemos encuesta de victimización. No se puede contar exclusivamente con informaciones policiales para evaluar y medir fenómenos de inseguridad. Las encuestas de victimización son muy caras. Si uno quiere resultado por barrio, necesita una muestra de mil habitantes por cada uno, y si tenemos 20 barrios son 20 mil personas. Si uno consigue lanzar una iniciativa de ese tipo intermunicipal, consigue reducir los costos”.
DISCIPLINA
“En América Latina, quizás con la excepción de Chile y otros pocos lugares, el prestigio de la policía es muy bajo, la confianza en la policía es muy baja, y los niveles de corrupción son bastante elevados. Ofrecerle dinero a un policía para que te libre de la multa es bastante común: esa es la policía que nosotros tenemos. Cuidar el aspecto disciplinario es esencial”.
Cano dixit
 “No hay soluciones universales, la solución tiene que estar ajustada a la característica del problema y a la etiología criminal en cada territorio”
 “Si va a tener armas de fuego, hay que tener al menos dos armamentos no letales”
 “Es mejor tener una policía menor, pero con mejor imagen, que puede ser expandida un día; que tener una policía mayor, mal pagada, con una imagen muy negativa y con casos de corrupción”.

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