Trabajadores de la cooperativa y el personal del sanatorio trabajan en turnos rotativos y a gran velocidad para la reapertura y habilitación de servicios. El piso superior ya cuenta con la totalidad de los paneles del techo, colores en las habitaciones, instalaciones eléctricas seguras y baños reacondicionados. En la planta baja hay modificaciones de acceso para la guardia, sector de farmacia, quirófano de emergencia y apertura lateral para el ingreso de la guardia.
Los directivos de la Coopser mantienen en reserva los detalles para llegar a la inauguración de la nueva administración de la Clínica con una propuesta sanitaria superadora. La Opinión pudo recorrer parte de las instalaciones y observar sal personal en tareas que van desde la pintura al reemplazo de instalaciones eléctricas.
"La semana que viene ya tenemos más detalles", dijo Ricardo Montesino, mientras señalaba los enchufes de uno de los pasillos que serán reubicados para evitar accidentes y retirar materiales que por su antigüedad han quedado fuera de uso.
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