Alrededor de 200 trabajadores, con bombos y banderas, se instalaron en el house de entrada del Municipio reclamando mayor y mejores condiciones de trabajo, donde la mayoría de ellos está en negro. “No se quieren hacer cargo de nuestras necesidades”, esbozaron.
En diálogo con “el Retrato…”, Raúl Álvarez, de Corriente Clasista Combativa, confesó que “acá nunca se quieren hacer cargo de nuestras necesidades, la de los trabajadores que todos los días nos rompemos el alma para poder llevar comida a nuestras casas”.
En ese orden, indicó que “nosotros hemos construido plazas, veredas, y nos pagan así. Nuestro sueldo no supera los $1.200- y no tenemos ningún contrato firmado. Por eso mismo queremos dialogar con el Intendente interino, Marcelo Artime, para que sepa de lo nuestro. Para ver si encontramos una solución a esta problemática”. Además, explicó que continuarán las marchas en caso de no recibir alguna respuesta convincente.


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