La Cooperativa Agrícola Mutquín nació en marzo de este año con el propósito de aunar las fuerzas de pequeños productores nogaleros de esa localidad del oeste catamarqueño.
La organización nació casi de casualidad. El año pasado, uno de los integrantes de la cooperativa tuvo que viajar por razones particulares a Buenos Aires. Allí, en la gran ciudad, pudo constatar el alto precio que tiene la nuez para el consumo en comparación con el que se le paga al productor.
“Nos dimos cuenta de que era necesario organizarnos con el propósito, no sólo de formar una cooperativa para hacer valer nuestro trabajo, sino también para ver qué se podía hacer por un pueblo muy descuidado” cuentan.
Lo primero que hicieron fue conversar con los hijos de los productores, la mayoría jóvenes sin trabajo. José Medardo Barrionuevo, el mayor de todos los cooperativistas, tuvo un rol protagónico en el trabajo de concientización.
Los productores son, generalmente, personas de avanzada edad, y sus hijos no tenían demasiado interés en la actividad productiva porque la ganancia es escasa y el esfuerzo mucho. Es duro para los hijos ver a sus padres, que tanto trabajaron a lo largo de su vida, sin haber podido progresar. Las fincas se deterioran y resulta muy difícil invertir para mantenerlas en condiciones. De modo que la mayoría de las veces el camino inevitable es el de migrar a otros lugares en procura de una vida digna, aún cuando son los dueños de una porción de tierra que, generosa, fructifica año a año.
Los primeros pasos
Por eso nació el proyecto de conformar una organización que lograra que el trabajo realmente valiera. Cumplió un papel muy importante, en este cometido, Jorge Omar Chasampi, una persona de amplios conocimientos sobre el comercio de la nuez.
Cuando prendió la idea de la cooperativa, algunos de los actuales integrantes de la organización viajaron a la capital provincial. En la primera gestión oficial, fueron atendidos por el director provincial de Cooperativas, Sebastián Nóblega, quien los asesoró y les gestionó una capacitación sobre cooperativismo
Corría, por entonces, el mes de marzo de este año. Al poco tiempo, el entusiasmo y la ayuda ofrecida lograron que se conforme la cooperativa con diez integrantes, todos hijos de pequeños productores. Fue elegido para presidir la organización Jorge Omar Chasampi; como secretario José Luis Barrionuevo y como tesorero Marcelo Ángel Nieva.
No hubo apoyo económico externo a la organización, ni de organismos municipales, ni provinciales, ni nacionales, y tampoco del sector privado. La cooperativa tuvo que autofinanciarse con los recursos individuales de sus propios integrantes. Algunos sacaron créditos, otros aportaron maquinaria. El presidente de la entidad ofreció un inmueble y un medio de transporte.
Pese a esta falta de apoyo, la cooperativa invitó al acto formal de puesta en marcha del trabajo organizado a numerosas autoridades, desde la gobernadora para abajo. La respuesta tampoco fue la esperada. “Los únicos que asistieron -comentan- fue el doctor Víctor Pinto y su esposa Inés, funcionarios de la empresa de Energía, y el doctor Eduardo Walther, asesor del ministro de Obras Públicas”.
Una de las primeras preocupaciones de la cooperativa fue mejorar el estado de los canales, ya que por la situación en la que se encuentran el caudal de agua no llega en su totalidad.
Explican que hicieron “una presentación ante el Ministerio de Obras Públicas e inmediatamente el señor Pablo Gigena envió una comisión a ver y comprobar el reclamo. Actualmente se está viendo la posibilidad de hacer un convenio entre el Ministerio y la cooperativa con el único fin de tener un equipo de trabajo que se dedique exclusivamente al mantenimiento de los canales”.
Esta posibilidad es aguardada con expectativa. El organismo estatal pondría todo lo necesario, salvo la mano de obra, que será aportada por la organización cooperativa.
Clave: la planificación
Para los integrantes de la Cooperativa Agrícola Mutquín, la clave de la organización es la planificación. Aseguran que deben “diagramar todo, no se debe dejar nada sin analizar. Es la única manera de progresar. Tenemos actividades repartidas, planificamos y ejecutamos todo en perfecta armonía. Tiene el mismo valor el que recolecta el producto como el que trabaja en la computadora”.
Son conscientes que el “cortarse solo” nunca es una buena opción, y que lo importante es actuar como una organización que hace respetar el trabajo de sus socios.
La cooperativa en sí no tiene plantaciones de nogales; los dueños de las plantas son los mismos socios, hijos de pequeños productores de nuez, todos de Mutquín. Pero el producto de todas las plantas se integra a la cooperativa, que es la que organización en condiciones de negociar un mejor precio. Explican que “por el volumen de comercialización, estamos analizando la posibilidad de expandirnos a nivel provincial”.
La cooperativa debutó este año en la Fiesta Nacional e Internacional del Poncho con un stand en el que exhibieron, y también comercializaron, nueces envasadas al vacío, con todas las normas de salubridad exigidas por las áreas de Bromatología. Justamente las nueces envasadas al vacío constituyen, por ahora, el único producto que vende la cooperativa. Pero, además, tritura la cáscara de la nuez. Para esto utiliza una máquina de pequeñas dimensiones, pero los integrantes de la organización están estudiando la posibilidad de adquirir una moledora de la cascara de la nuez para la elaboración de harina que se utiliza en alimentos balanceados y que también es requerida como insumo por la industria petrolera.
En el corto y mediano plazo, siempre con el propósito de darle valor agregado al producto primario, la cooperativa producirá también aceite y harina de la pulpa de la nuez.
Orgullosos
Si bien la experiencia recién comienza, los pasos firmes dados hasta ahora en el camino de la organización llenan de satisfacción a quienes conforman la Cooperativa Agrícola Mutquín. “Podemos decir que estamos orgullosos de nuestros principios –expresan-. Hemos demostrado capacidad, inteligencia y gestión. Nos han subestimado, pero sin ir en contra de nadie demostramos con hechos lo que algunos, con muchos en años en la política, no pudieron hacer”.
Entienden que la cooperativa les otorga autonomía, les permite defender el trabajo del productor y los ayuda a crecer como personas. Además, son conscientes de la necesidad de comunicar la experiencia para que otros, en condiciones similares, se atrevan a emprender el mismo camino: “es bueno no depender de nadie, sólo hay que animarse y salir a buscar las oportunidades. A nosotros nos costó mucho, pero estamos contentos con lo que logramos hasta ahora”.
A la hora de los agradecimientos, destacaron el apoyo que recibieron de la Dirección provincial de Cooperativas; de la administradora de Desarrollo Cooperativo y Gestión de Programas Nacionales del municipio de la capital y a los organismos nacionales que le abrieron las puertas de Tecnópolis (ver recuadro).
Pero, al mismo tiempo, se mostraron críticos con el funcionamiento de la Casa de Catamarca en Buenos Aires. Al respecto se preguntaron: “¿para qué está la Casa de Catamarca. Su vidriera muestra un televisor. Humildemente creemos que debería exponer productos de nuestra provincia, para que el turista, el empresario o cualquier persona vean lo que Catamarca produce”.
Una experiencia catamarqueña en Tecnópolis
La participación de la cooperativa en una jornada de capacitación organizada por el INAES (Instituto Nacional de Asociativismo y Economía Social) en el Cine Teatro Catamarca le abrió puertas impensadas. Allí pudo conocer la experiencia de organización de los jóvenes mutquinenses José Armaleo, funcionario del INAES.
“Se sorprendió por la seriedad, forma de organización y trabajo en tan poco tiempo y nos invitó a Buenos Aires”, explicaron los cooperativistas a Express.
Señalaron que le cedieron un espacio en la mega muestra de Tecnópolis, con el apoyo de la Federación Nacional de Cooperativas.
A partir de esa oportunidad se dispararon múltiples actividades y entrevistas con funcionarios nacionales, organizaciones vinculadas a los procesos de comercialización y hasta medios de comunicación de alcance nacional, que se interesaron por la experiencia.
No obstante, aclaran que “en ninguno de estos estamentos hemos pedido subsidios ni ayuda económica. Nadie tendrá que decir que hicimos notas pidiendo recursos”.
La nuez en números
China es el principal productor mundial de nuez, seguido por EE.UU. e Irán. Estos tres países producen casi el 70% de la nuez comercializada en todo el mundo.
En América del Sur, Chile es el principal productor con el 1 % del volumen mundial. Argentina se encuentra en el undécimo puesto del ranking por superficie y produce aproximadamente unas 9.000 tn de nueces, lo que representa un 0,7 % de la producción mundial.
En realidad, Argentina posee una superficie implantada superior a Chile, pero este país logra rendimientos superiores por hectárea, lo que determina una mayor producción total.
La superficie implantada con Nogal en la Argentina es de 11.604 has (Censo Nacional Agropecuario 2002). Esta superficie representa el 82,8 % de la superficie nacional implantada con frutos secos. El 68,3 % de esa superficie nacional corresponde a la región noroeste (NOA). El 37,8 % se encuentra en la provincia de Catamarca, siendo la provincia con mayor superficie implantada en todo el país (CNA 2002). Catamarca, La Rioja, San Juan y Mendoza acumulan el 88,5 % de la superficie nogalera del país.
La producción argentina de nuez con cáscara oscila entre 7.000 y 8.000 tn anuales (CNA-2002). Si se estima que el mercado interno consume entre 8.000 y 9.000 tn., se concluye que hay un déficit de producción para abastecer al mercado. El consumo per-cápita es de aproximadamente 250 gramos por habitante por año.
Entre 1988 y 2002, la superficie implantada de Nogal creció en la Argentina en un 15 %, con la implantación de nuevos nocedales con riego por goteo y variedades “mejoradas”.
En Catamarca, en ese mismo período, la superficie implantada se incrementó en un 26 % pasando de 3.477 has a 4.390 has.
El cultivo de nogal es uno de los más importantes de la Provincia de Catamarca. La superficie actual es de unas 5.000 has en producción tradicional y 960 has de nuevos emprendimientos. Catamarca ocupa el primer lugar de la producción nacional.
Los departamentos que, por superficie implantada y número de productores, adquieren mayor relevancia son Belén, Pomán, Ambato, Andalgalá, Capayán, Santa María; y en menor medida Paclín, Tinogasta, Ancasti y El Alto.
El nogal es el segundo frutal en importancia en la provincia, luego del olivo que ocupa el 59,4% de la superficie cultivada total de frutales y antes de la vid, que ocupa el 13,2% de la superficie cultivada.
La provincia de Catamarca posee 3.760 productores nogaleros, 2.600 cuentan con una superficie menor a 2 ha; 1.100 poseen entre 2 y 10 ha y solamente 60 de ellos cuentan con una superficie mayor a 10 ha.
(Datos extraídos del trabajo “Consideraciones sobre el mercado de la nuez en Catamarca-Argentina), de la Ing. Agr. María del C. Fernández Górgolas).


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