Convocarán a vecinales para erradicar los minibasurales

Convocarán a vecinales para erradicar los minibasurales
En diferentes barrios de la ciudad se han constituido puntos donde desaprensivamente se depositan varios kilos de basura al día. La comuna trabaja para desalentar esta práctica. Ahora, la Unidad 4 iniciará una ronda de reuniones con referentes zonales para buscar una solución conjunta.

Los minibasurales parecen ser endémicos en Paraná. En muchos lugares de la periferia urbana hay puntos calientes, sitios donde los vecinos, por alguna razón inexplicable, depositan sus bolsas de basura, escombros, residuos electrónicos, ramas y hasta animales muertos. Esos lugares apestan y no dejan de crecer, junto a casas particulares, plazas y edificios públicos. Para que se forme un basural no se requieren grandes descampados: basta una esquina amplia, o un terreno deshabitado junto a un barrio en construcción.

Otra mezquina costumbre que tienen algunos vecinos paranaenses es arrojar desperdicios a los arroyos, desde los puentes. Así, arroyos como Las Viejas, el Antoñico, el Colorado, están plagados de residuos sólidos, pañales, plásticos, latas y sustancias en descomposición. Tanta y tan grande es la desidia y el desamor de estos ciudadanos que en una ocasión los vecinos de la zona del rulo del Túnel amanecieron con una montaña de tripas podridas a la vera de la ruta. Una asquerosidad que desapareció por acción de la propia descomposición natural, pues nadie fue a limpiar esa inmundicia plagada de moscas.

La vía pública es zona de nadie y al parecer los vecinos no sienten como propios los espacios que son de todos: los arruinan y los contaminan.

La comuna corre detrás de este fenómeno y no da abasto: los funcionarios juran que hay minibasurales que son limpiados, y vuelven a formarse en cuestión de horas. Además, nunca falta alguien que pegue fuego a la basura, inundando el vecindario de gases tóxicos.

Situación. Ante la acuciante realidad, la Unidad Descentralizada de Servicios Nº 4, está ahora pensando en acciones para trabajar en conjunto con los vecinos para evitar la formación de estos basurales.

En diálogo con EL DIARIO, el coordinador de la U4, Leonardo Cregnolini, reconoció el problema y anunció una ronda de reuniones con vecinales. La Unidad 4 es la que atiende los barrios del noreste y tiene a su cargo grandes superficies verdes: el Acceso Norte, la zona de Blas Parera entre Uranga y la Toma Vieja, la misma Toma, el ingreso a la ciudad desde Almafuerte, la zona turística de acceso al Balneario Thompson son algunos de los puntos álgidos donde se va acumulando día a día la basura.

“Por lo general el vecino sabe a qué hora pasa el recolector, y sin embargo, si pasa a las 8, no falta quien saque la bolsita a las 9. Eso queda ahí todo el día, los perros o los caballos rompen la bolsa, y se desparrama todo”, ejemplificó uno de los casos de contravención. “Tenemos que lograr que –si ya pasó el camión– el vecino se guarde la bolsa hasta el otro día”, señaló.

Recordó también un basural emblemático, en El Trébol y Blas Parera: “Un grupo de gente se dedica a tirar escombros ahí en una equina, hemos encontrado hasta muebles”, contó.

Otros sitios complicados son la zona de Blas Parera, donde van creciendo dos o tres basurales grandes, de la mano de gente que llega a tirar la basura en autos, con un desprecio total por los vecinos. Desde la Unidad 4 se indicó que el basurero de Blas Parera y Jozami “lo hemos levantado ocho veces, y se vuelve a formar”. Y es histórico ya el basural que se forma en el cantero central de la calle que va al balneario Thompson.

Otro lugar complicado es la rotonda que une Sudamérica con Uranga: ahí donde baja la colectora suelen amontonarse grandes bolsas negras de basura, ramas, fierros, y escombros. La comuna sostienen que limpia y vuelven a tirar: ahora la Unidad piensa en poner plantines ahí, confiando en que la gente no le tirará la bolsita arriba de las petunias.

Trabajo. Cregnolini sostuvo en diálogo con EL DIARIO, que las cuadrillas de su Unidad salen diariamente a levantar la basura que se acumula en los diferentes minibasurales del área. “Muchas veces en el minibasural se acumulan restos de poda, escombros, basura domiciliaria, una ensalada de cosas. En esos casos tenemos que ir con una pala mecánica a levantar. Es terrible: hay basurales enormes que se forman en cuestión de horas, en un ratito, en un día o dos ya se constituyó un basural enorme”, comentó.

Así, la limpieza no dura: “Si se limpia a la mañana, a la tarde, o al otro día a la mañana ya se ha reconstituido. Es lo que pasa en Grella y San Nicolás, en la esquina de la cancha de Patronato”, ejemplificó.

“Es difícil, hace falta voluntad, trabajo. Estamos pensando en hablar con las autoridades del club para que convoquen a los vecinos de la zona a una reunión para que deje de existir ese lugar tan sucio, en plena ciudad”, dijo.

Otra preocupación de la Unidad es el acceso al Thompson: lo limpiamos dos veces por semana, lunes y viernes, hemos puesto en cada esquina un contenedor, pero no dan abasto, tiran ramas en el medio de la avenida”, lamentó.

Plan. Ante la situación, desde la Unidad 4 se está analizando convocar a las comisiones vecinales para difundir informaciones y recomendaciones de modo de ir frenando la formación de basurales.

“Estamos intentando encuadrar estas situaciones. La semana que viene vamos a trabajar con las vecinales, la gente de los barrios para poder difundir con detalle el recorrido y los horarios del recolector. Que el vecino sepa sin dudas a qué hora pasa el camión por la vecinal. Quizá sea una cuestión de comunicación”, concedió Cregnolini, sin cargar tintas sobre el comportamiento de determinados vecinos desaprensivos.

“Vamos a seguir trabajando para que la cuidad esté más limpia, nos hace falta la colaboración de los vecinos, nada más, que seamos más ordenados. Quizá teniendo en cuenta con exactitud el horario en que pasa el recolector, el vecino sepa que sólo debe sacar la bolsa una hora antes, sólo un rato antes, para que no se haga un desparramo en la cuadra. Y concientizar con que no hay que tirar en cualquier lugar”, finalizó el funcionario.

Un 800 para denunciar

En el último tramo del gobierno del ex intendente Julio Solanas, el Foro Ecologista de Paraná presentó una acción judicial para que la comuna apagara los incendios que permanentemente contaminaban el aire de la ciudad. Esos humos provenían de la quema de basura, tanto del Volcadero municipal como de los minibasurales que proliferan en distintos barrios. La Justicia decidió que la comuna debía hacerse cargo del problema y hubo luego, con el transcurrir de los años, audiencias de conciliación que intentaron ir buscando soluciones. De acuerdo con la información que circuló oficialmente, la última se realizó en marzo 2012, cuando se lanzó el programa Aire Limpio. Esa vez se anunció que la medida se llevará a cabo por medio “de un 0800 donde los vecinos podrán denunciar” –el 0800-444-5467– y que se crearían áreas específicas para abordar la problemática de los residuos sólidos urbanos, “en todas las unidades municipales. Avanzamos en un diálogo articulado con el Foro Ecologista y luego de tres reuniones, llegamos a un consenso en cuanto a un programa que se va a llamar Aire Limpio, que tiene que ver con la erradicación de los mini basurales y a su vez de los focos ígneos que producen el humo tan tóxico para el aire que estamos respirando en la ciudad”, se informó oportunamente.

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