Por ello el gobierno acordó con panaderos de Capital la reducción de sodio en el proceso de elaboración del pan y afines. La reducción de cada gramo de sal consumida per cápita evitaría en la Argentina alrededor de 2.000 muertes anuales y 20.000 eventos cardiovasculares. La iniciativa les dará certificados a las “Panaderías Saludables”.
Luego de fundamentar los objetivos del programa, comprometió a todos los involucrados en el tema a trabajar en este sentido. Sugirió a la sociedad “militar” en estos temas y particularmente a los responsables de la salud, en beneficio de todos. El funcionario de Salud lo definió como “un tema puntual y principal problema en el mundo de hoy”, a las enfermedades crónicas vinculadas a cuestiones cardiovasculares”.
Durante la jornada, coordinada por Gonzalo Albornoz, responsable del área “Hábitos Saludables”, del programa “Enfermedades crónicas no trasmisibles”, se prometió que “a partir de hoy se va a reducir el sodio en todos los panificados, es decir, el pan y todos los afines”.
Dicha medida –señaló Albornoz- consiste en la reducción de un 25 por ciento del sodio que se usa actualmente. “Esta reducción no afecta ni el sabor ni la calidad del pan. Seguirá siendo el mismo pan de siempre, pero más saludable”, indicó el nutricionista. Al respecto, agregó que “todas las panaderías que se adhieran a esta iniciativa, van a ser declaradas, junto con el Ministerio de Salud de la Nación, Federación Argentina de la Industria del Pan y Afines (FAIPA) y el Ministerio de Salud local, como panaderías saludables”.
Esta primera jornada se llevó a cabo este viernes en Capital, no obstante -adelantó Albornoz- se tendrá en cuenta los pedidos de “las zonas Sanitarias y panaderías del interior” y se “replicaran (estas jornadas) en cada panadería o región”. Respecto de la propuesta que se hace desde los ámbitos de Salud nacionales y provinciales, Albornoz reconoció que las empresas panaderas han demostrado “gran interés y buena voluntad para colaborar”. “Esto es algo muy importante porque es una iniciativa que se lleva adelante desde el sector público y privado, que confluye en “una política de salud que nos beneficia a todos los riojanos”.
Estadísticas
Según Albornoz, “con esta reducción mínima del sodio en el pan, se van a prevenir más de 6.000 muertes anuales de enfermedades cardiovasculares (ACV) y más de 60.000 eventos relacionados con estas complicaciones”.
La Rioja es una provincia que consume mucho sodio y también pan. Además –agregó- “tenemos otros factores de riesgo como por ejemplo: el sedentarismo, sumando al escaso consumo de frutas y verduras.
Por su parte, Antonio Di Costanzo, secretario de Relaciones Institucionales de la FAIPA, explicó que su participación estuvo relacionada al lanzamiento, en La Rioja, del programa “Menos sal más Vida” que lleva adelante el Ministerio de Salud de la Nación, en conjunto con el Instituto Nacional de Tecnología Industrial (INTI) y la Federación Argentina de la Industria del Pan. El principal objetivo es “la reducción de la sal en el pan en beneficio de la población”. Agregó Di Costanzo que esta labor la iniciaron hace 8 años en conjunto con el Ministerio de Salud de la Nación. Además, la FAIPA, tiene un convenio con el plan de “Formación Continua” en todas las escuelas que tienen en todo el país. Desde ahí se viene inculcando a los nuevos operarios acerca de estos beneficios, “si los obreros y los (empresarios) panaderos no están convencidos, la cosa no va a caminar”, sostuvo Costanzo.
Para Paola Bichara, Lic en Nutrición, la idea es trabajar con las panaderías para reducir la cantidad de sodio en la fabricación del pan artesanal. “Se busca alcanzar una reducción del 25 por ciento en la cantidad de sodio que se le agrega normalmente al pan. Con ello estaríamos evitando muchas enfermedades cardiovasculares y específicamente, el tema de la hipertensión arterial”, resumió. Esta campaña apunta, no solo a las personas hipertensas, sino también a las que no lo son.
Federico Branz, referente de la Dirección de Promoción de la Salud y Enfermedades no trasmisibles, para las provincias de Cuyo -entre otros datos- destacó que, “en Argentina –según la encuesta Nacional de Factores de Riesgo- se están muriendo dos de cada tres personas por enfermedades no trasmisibles. Y la hipertensión arterial la tenemos como uno de los principales factores de riesgo”.
A este ritmo –según esta encuesta- “en el año 2020, van a estar muriendo tres de cada cuatro personas. Por lo tanto, consideró Branz que “es una epidemia que debemos abordar no solo desde el sector de Salud”, sino además, “con políticas públicas basadas en la intersectorialidad”. Esto es, “interactuar” con diferentes ámbitos de gestión, como son las áreas de Educación, Infraestructura, la Industria y generar ambientes saludables. Branz sostiene esta opinión, convencido que hay que “mirar más allá y no cerrarnos en el sector Salud”.
Asistieron al lanzamiento del programa “Menos sal más Vida”, el ministro y secretario de Salud, Juan Luna y Alberto Andalor, respectivamente. También la subsecretaria de Salud, Cristela Bozas, el responsable provincial de Enfermedades crónicas no trasmisibles, Virginia Carrizo De La Fuente, responsable provincial de Hábitos Saludables del programa “Enfermedades crónicas no trasmisibles”, Gonzalo Albornoz, el referente nacional para las provincias de Cuyo de la Dirección de enfermedades crónicas no trasmisibles y Promoción de la Salud, Federico Branz, además, la coordinadora del programa nacional “Argentina más Saludable” Paola Bichara, el Secretario de Relaciones Institucionales de la Federación Argentina de la Industria del Pan y Afines (FAIPA), Antonio Di Costanzo, presidenta del Colegio de Nutricionistas, María Teresa Sueldo, director del Hospital “Vera Barros”, entre otros.

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