Así lo aseguraron los propios vecinos, que admitieron que pocos son los que cuidan la limpieza.
Los desperdicios están frente a la cancha del Sporting Club Victoria. A 100 metros de la rotonda que enlaza al 1º de Mayo y el CGT hay un ladero de desperdicios en un canal que tiene unos dos metros de profundidad. “Los mismos vecinos tiramos las cosas ahí, eso está así hace como seis años”, dijo uno de los anónimos habitantes, opinión que coincidieron un par de personas que viven en la manzana A sobre la avenida Quinto Centenario.
“Yo vivo casi en la esquina con la manzana A, casi al frente de la cancha. A la noche ves cómo pasan con bolsas. Los perros destruyen todo. He visto hombres pasar con una carretilla hacia el barrancón donde dejan todo”, comentó José, quien reconoció estar “harto” de tener que limpiar en vano el frente de su casa ya que además, ayer pasaba agua servida.
Berta vive a dos cuadras y todos los días toma la línea “I” para ir al centro. “La Municipalidad limpió hace 15 días y eso duró sólo 48 horas. Ves como la gente viene en autos y tira de todo. Mantener limpio es muy difícil. Encima acá a otras dos cuadras hay un campo también lleno de basuras. Te da bronca y vergüenza ver este panorama”, sostuvo la mujer que dice vivir la misma historia hace 25 años.
Los vecinos reconocieron que el servicio de recolección de residuos pasa todos los días a las 8. En el peor de los casos se atrasa una hora. “Yo saco la basura entre las 7 y 7:30 para que no la agarren los perros. El camión viene del centro hacia la periferia y después dobla casi en U para pasar de nuevo por Quinto Centenario. Somos pocos los que cuidamos. Muchos tiran escombros y eso no lo juntan los recolectores”, explicó Berta y agregó que casi todos los que viven allí son propietarios desde cuando entregaron las viviendas.
Al frente de los hogares atraviesa la doble vía de Quinto Centenario, que es la continuidad de la avenida Eva Perón, ex Corredor Vial. Sobre la ficticia vereda existe una impecable bicisenda por donde transitan nenes en bicis y los adolescentes para ir a la escuela. A tres metros de ahí está el problema. Un canal pasa entre la arteria y la cancha de fútbol. Ahora que el cauce no tiene una sola gota, todos los desperdicios están sobre la orilla.
“Tiran hasta los animales muertos. He visto cómo pasan con carretilla hasta los que viven en el CGT. La gente es muy mugrienta. Antes, hace 6 años, eso era todo un baldío y también estaba de la misma manera. Ahora el objetivo parece ser el canal”, señaló Raúl, que trabaja a 30 metros del depósito de porquerías.
El chico dijo que son pocos los vecinos que sacan la basura en la puerta de sus hogares. De hecho, casi ninguna de las viviendas tiene cestos. Un hombre, mientras regaba la vereda, reconoció sin pudor que a veces “la cuelga en el tacho” y que la mayoría de las veces “van a parar al canal”.
El director de Medio Ambiente Municipal, Roberto Espinoza, desconoció la formación de este basurero pero no lo sorprendió. “Esto es complejo de subsanar. Es una cuestión cultural. Se tiene que hacer una tarea ardua de capacitación y educación, lleva tiempo. Tenemos problemas con las podas de árboles y los escombros. Ya comenzamos a intimar a los dueños de los baldíos”, comentó.
Bastante desmotivado por la actitud de la gente, el funcionario dijo, aunque no le guste, que “la aplicación de sanciones severas” es la única salida para acabar con este problema: “Hay que llegar a los extremos. La Dirección toma muestras de fotos en baldíos, se lo comunica a los propietarios y enviamos las imágenes al Juzgado de Faltas como prueba”.
Espinoza aseguró que realizaron un plano con todos los basurales de la ciudad de San Luis.
Comentá la nota