Como todos los años Convergencia Social congregó una multitud en el Centro Juvenil Cooperativa la Unión de Sáenz Peña para celebrar un nuevo aniversario de su creación, oportunidad en que los máximos referentes de la mayor línea interna del radicalismo chaqueño volvieron a instar a la militancia a trabajar tal cual lo vinieron haciendo durante estos últimos 17 años.
El bullicio -por momentos ensordecedor- fue marcando el ritmo del acto político en el cual solamente hubo tres oradores y en la que Alfonsín fue el encargado de llevar adelante el cierre de los festejos, lugar cedido por primera vez a un dirigente nacional en tantos años de historia de la línea interna radical.
Las críticas al gobierno nacional y provincial no faltaron, pero el más duro a la hora de cargar contra las gestiones fue el candidato a gobernador Roy Nikisch que aseguró que la actual gestión provincial “miente descaradamente”. Por su parte Rozas más allá de agradecer ratificó los lineamientos políticos de Convergencia Social movimiento al que calificó como un faro en la vida política chaqueña.
Despejar la incertidumbre
Un eufórico Alfonsín calificó la convocatoria de histórica, dando cuenta que más de 20.000 militantes radicales se congregaron en Sáenz Peña, por eso no dudó en hacer referencia que “el radicalismo es fuerte en el Chaco por el trabajo militante y por la calidad personal de sus políticos”.
Su mensaje estuvo orientad en dar a conocer a la sociedad las propuestas para llegar al gobierno nacional, señalando que el principal objetivo que tenía era primero despejar la incertidumbre de los argentinos para que “a la hora de votar sepan que no venimos a hacer todo lo contrario y empezar de cero”.
Expresó que las condiciones mundiales favorecen a los países de Latinoamérica y que la Argentina va a seguir creciendo durante los próximos 15 años, pero más allá de eso aseguró que “hay que transformar el crecimiento en bienestar social y desarrollo, porque crecimos a tasas chinas pero la educación no mejoró, al igual que el sistema de salud. El trabajo en negro está clavado en casi un 40 por ciento, por eso necesitamos industrializar la Argentina y desarrollar el norte grande que ha sido postergado a lo largo de la historia”.
Lamentó que el país continúe exportando en grandes proporciones la materia prima sin darle valor agregado. “Como país exportamos el 67 por ciento de granos, mientras que países como Brasil o Sudáfrica exportan solamente el 12 por ciento. No se agrega valor y eso repercute en menos trabajo, menos recursos para el Estado, menos salud y educación. Lo mismo pasa con la explotación forestal donde la mitad se pudre o tira por falta de gestión”.
El candidato a presidente por el radicalismo dio un claro mensaje al sector productivo, donde más allá de hablar de desarrollar la industria, afirmó que “vamos a terminar con las restricciones al sector agropecuario. Me voy a plantar en la defensa del interés general, los vamos a respetar y nadie va a querer ponerlos de rodillas”.
Como cierre exclamó que “otra Argentina es posible, vamos a poner en marcha un proceso de crecimiento con más justicia social, trabajo y mejor educación; por eso los convoco a hacer un esfuerzo y nos acompañen, los convocamos a luchas por la dignidad del hombre”.


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