Un conductor que, según los testigos, estaba alcoholizado, siguió de largo con su Renault Megane en la curva que une a Avenida de Mayo con Rivadavia, chocó a un auto y terminó incrustado contra una parada de colectivo en desuso. El incidente ocurrió ayer poco antes de las 11 de la mañana, en el barrio de Congreso, y no se registraron víctimas. Sólo los ocupantes del Renault sufrieron heridas leves.
“El Renault siguió de largo en la curva y rozó a un auto azul con una pareja de ancianos. Ellos llegaron a frenar y el otro también a desviarse un poco y por eso el choque no fue más grave. Pero el del Renault no dobló, siguió derecho y se metió en la parada de colectivo. Por suerte, no venía muy rápido. El que manejaba, un muchacho de unos 30 años, se bajó y estaba muy borracho y muy perdido. Lo acompañaba una mujer”, contó Sergio, que trabaja a unos metros del lugar y vio toda la secuencia.
Cerca del Renault Megane, una cupé amarillo furioso que registra multas por exceso de velocidad, se sentía un fuerte olor a alcohol. Y en el piso del automóvil había una botella de champagne vacía.
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