Cecilia Serenelli, quien además manifestó sufrir cáncer, permaneció atada a un semáforo durante cuatro horas. Tras arduas negociaciones, el municipio le otorgó un subsidio de 5000 pesos por siete meses.
La polémica por los contratos finalizados en la comuna llegó ayer a una situación extrema cuando una de las empleadas que fue desvinculada, embarazada, decidió encadenarse en la puerta de la Municipalidad. Tras cuatro horas de protesta, la mujer, que además dijo sufrir de cáncer, finalmente llegó a un acuerdo con el gobierno local, que le otorgó un subsidio de 5000 pesos por siete meses.
Se trata de Cecilia Serenelli, quien tras varios días de reclamo por su desvinculación el 29 de febrero pasado, cumplió con la medida que había anunciado la semana pasada.
La mujer llegó a primera hora de ayer a la esquina de Rivadavia y Benito de Miguel y con cadenas y varios candados se amarró al poste de un semáforo. La policía se acercó al lugar y trató de convencer a la mujer para que desista de su actitud. Luego llegaron funcionarios municipales y concejales. Con el correr de los minutos, como Serenelli permanecía sentada en la vereda le acercaron una silla.
"Quieren que me saque la cadena y vaya a negociar adentro", decía la mujer, enojada, ante las cámaras de televisión. "Me dicen que piense en el bebé. El señor intendente (Pablo Petrecca) no pensó en el bebé cuando me dejó sin trabajo", se quejó la ex trabajadora comunal.
Serenelli pegó en el mismo poste donde se encadenó una cartulina con los resúmenes de tarjetas y servicios que debe pagar y exigía al jefe comunal que se hiciera cargo de ellos.
"No tengo nada, ni manchas en el legajo, ni nada. No sé por qué me despidieron", aseguraba la mujer, quien reclamaba ser reincorporada "hasta que tenga familia y tres meses más como para poder ir a buscar otro trabajo".
"¿Tanto les cuesta reincorporar a una empleada más a la Municipalidad?", se preguntó.
Mientras la mujer se encontraba encadenada, los funcionarios municipales que habían intentado dialogar con ella e invitarla a rever su situación dentro del palacio municipal, brindaron una conferencia de prensa.
Tras llegar a un acuerdo, el secretario General del municipio, Juan Fiorini, dijo que "felizmente" pudieron retomar el diálogo y "llegar a un acuerdo".
El funcionario destacó que lograron que Serenelli "desista" de su actitud y recordó que el lunes pasado Petrecca "había hablado con ella, con la intención de ofrecerle un acompañamiento durante su embarazo".
En ese sentido, Fiorini dijo que ayer se volvieron a encontrar pudieron "ponerle fin a este conflicto que lamentablemente no era bueno ni para ella ni para nosotros".
A su vez, el secretario General aseguró que la gestión de Petrecca "quiere mejorar la calidad de vida de los vecinos" aunque "estas situaciones nos hacen desviar de ese objetivo". Pero señaló que toda la mañana de ayer, el personal municipal estuvo a disposición y puso todo el esfuerzo para resolver la situación.
"Decisión irrevocable"
Por otro lado, el secretario Legal y Técnico de la Municipalidad, Adrián Feldman, quien fue el encargado de hablar con Serenelli durante la protesta, explicó que "había una decisión que era irrevocable, que era que el contrato de esta trabajadora no fuera renovado porque esta gestión tiene la obligación de cuidar el dinero de los contribuyentes de Junín, y como ya he dicho, su legajo reunía un montón de situaciones que avalaban esta decisión. Por eso para nosotros esa era una decisión ya tomada y no había posibilidad de dar marcha atrás".
Además, Feldman sostuvo que el embarazo "no es un estado patológico de la mujer, sino un estado normal". No obstante, aclaró que tenían "la obligación, como con cualquier otro vecino de la ciudad" de "atender la salud del bebé y acompañarla".
El funcionario calificó el encadenamiento como un hecho "desagradable e innecesario" y no descartó "algún condimento de tipo político detrás".
Pero destacó la decisión de Petrecca de "colaborar con ella a través de un subsidio en forma de persona carente mientras dure el embarazo" y que "una vez recuperada busque su sustento económico como corresponde".
A la vez, dijo que esa es "una característica de este gobierno" y destacó "la actitud colaborativa que tuvo el secretario General de la CGT, Eduardo Diotti" quien "prestó colaboración para que podamos llegar a un acuerdo y que esta mujer desistiera de esa decisión de encadenarse".
Luego de las declaraciones de los funcionarios, Serenelli dialogó con TeleJunín y confirmó que le otorgaron un subsidio de 5000 pesos por siete meses, hasta que dé a luz. No obstante, recalcó que quiere su "trabajo de nuevo".
Además, cruzó al secretario General y descartó la posibilidad de una maniobra política detrás de la situación. "Que se interiorice y pregunte quién soy yo. A mí la política no me gusta, no la entiendo, no quiero saber nada y no me mandó nadie", dijo la ex empleada. "Yo reclamaba para que me reincorporen", afirmó.
Por otra parte, dijo que sí sufre una patología y que en la audiencia del lunes con el intendente le comentó que en su legajo no figuraba que padecía cáncer porque le había pedido al ex jefe comunal Mario Meoni que lo reservara. "No me interesaba que mis compañeros supieran que tenía cáncer porque no me gusta que me tengan lástima. Yo a veces no concurría en algunos horarios porque el trabajo lo hacía en mi casa y las veces que no he ido a trabajar era porque estaba de carpeta médica", señaló.


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