El subsecretario de Trabajo dijo que espera la evolución del conflicto en la Municipalidad de Santa rosa, aunque entiende que el intendente "ya ha sido claro en su postura".
El conflicto por los despidos de 66 trabajadores contratados en la Municipalidad de Santa Rosa sumó un nuevo capítulo, ya que el subsecretario de Trabajo de la provincia, Marcelo Pedehontaá, no demostró intenciones de acercar las partes.
El funcionario provincial atendió el llamado de El Diario, en un marco de incertidumbre de los empleados municipales, que no saben qué ocurrirá con su fuente de ingresos.
- Como subsecretario de Trabajo, ¿qué medidas piensa tomar respecto al conflicto en la Municipalidad de Santa Rosa?, consultó El Diario.
- Vamos a ver cómo evoluciona el conflicto. El intendente Leandro Altolaguirre ha sido claro. Nosotros estamos dispuestos a colaborar para la resolución del conflicto, pero el intendente ha manifestado su postura y, en función de eso, es muy poco el margen que hay.
- ¿Piensa dictar la conciliación obligatoria?
- No tengo más nada para decir, ¿listo? Un abrazo, querido.
Así se despachó la máxima autoridad que tiene por tarea cuidar y fomentar el empleo de las personas en el territorio provincial. La negativa de una respuesta ante la consulta del dictado de la conciliación obligatoria, anticipa que el conflicto seguirá abierto ya que la Mesa Intersindical confiaba en que el subsecretario de Trabajo pusiera la llave para el inicio de una mesa de diálogo.
La delegada de ATE, Roxana Rechimont, anticipó el pasado viernes que si no se abre una mesa de diálogo y no se entregan los listados por parte del municipio, los trabajadores realizarán una asamblea para determinar las medidas a seguir y el plan de lucha hasta que se encuentre una solución.
Además, se mostró confiada en que ni bien se tengan los listados se presentarán en la Subsecretaría de Trabajo para que llamen a una conciliación obligatoria.
Desde el gremio ya anunciaron que este lunes, desde las 9:30, volverán a cortar la calle frente al municipio.
Incertidumbre
El conflicto además tiene dos variantes que afectan a los trabajadores: por un lado, la incertidumbre y la angustia que tienen ante la falta de su fuente de ingresos. Así lo subrayó Roxana Rechimont, frente al inconveniente que genera para una persona no saber cuál será el futuro suyo y de su familia. Los trabajadores que fueron despedidos percibían haberes que iban desde los 3.500 a los 7.000 pesos.
Por otra parte, existe un discurso social que es parte de diferencias ideológicas y políticas y que tiene que ver con la estigmatización de los trabajadores como si fueran “ñoquis” que marcan tarjeta pero no cumplen funciones laborales. Al respecto, Rechimont dijo: “Hoy en la sociedad se ha instalado que nunca fueron a trabajar y no es así. Todos los compañeros que están en el conflicto tienen funciones específicas dentro del municipio”. Ofreció a aquellos que tengan dudas que “hablen con cada uno de los cesanteados y les podrán decir en qué lugar y qué tarea específica estaban cumpliendo”. Criticó la posición adquirida por el intendente, que le “hace llegar a la población esa mirada errónea sobre los despedidos”.
La postura del intendente
Tras el reto del gobernador Carlos Verna, el mandatario de Santa Rosa, Leandro Altolaguirre, se hizo cargo de los despidos. “No son empleados municipales. Son contratados. No se cesanteó a nadie. La decisión que se tomó es sobre los contratados en 2015. Hay algunos que se renuevan automáticamente y otros, posiblemente, van a volver si me demuestran lo esencial de la función”, dijo, y además afirmó que son menos de 66, porque continuarán aquellos que padecen alguna enfermedad y los que tengan a cargo tareas esenciales o acepten una reubicación.
En público, el gobernador Carlos Verna le recomendó a Altolaguirre que aumente la recaudación en base a la eficiencia para no tener que afrontar despidos de empleados. “Para elevar la recaudación tengo que salir a trabajar en la calle. Si hay mierda en tu casa y no te doy una respuesta... esas son responsabilidades mías, de la Municipalidad. Necesito gente y equipamiento. Estoy pasando por los corralones personalmente, pidiendo que nos fíen porque no tenemos plata para dar respuesta en la calle. Esa es mi prioridad. Yo ya fijé cuál es la prioridad”, respondió Altolaguirre.


Comentá la nota