Ella fue la pionera en solicitar que se apliquen sus derechos de identidad de género. Por su parte, él es artesano y se conocen desde el año pasado. Ahora ambos planifican su casamiento para el próximo 15 de agosto por una promesa al Señor de la Buena Muerte. Sueñan con el techo propio.
La novia fue la primera chica trans en iniciar los trámites en el Registro Provincial de las Personas de Corrientes para solicitar el cambio de identidad de género después de la sanción de la ley nacional, hace un semestre atrás.
El novio es artesano. Oriundo de Corrientes Capital, confecciona cuadros con materiales reciclados, entre ellos, cartones y revistas.
Ella está a cargo de la coordinación del Colectivo Trans, un grupo de chicas trans y travestis que recorren las calles concientizando sobre problemáticas sanitarias entre las trabajadoras sexuales en colaboración con Cruz Roja Corrientes y bajo la órbita de la Secretaría de Salud y Medio Ambiente de la Municipalidad. El, en tanto, la acompaña en sus recorridas.
Ambos se conocieron en el barrio, cuando ella vivía en el Bañado Norte. “Fue un 20 de diciembre y de ahí nos fuimos a vivir juntos ya el 25 de diciembre”, contó a El Litoral María Eugenia.
Luego de más de 20 años de lucha contra la discriminación, se abren nuevas puertas para la joven, esta vez, en su anhelo por formar una familia. “Queremos ejercer nuestros derechos. Hubo un gran avance en la legislación y el matrimonio igualitario fue un paso importante”, indicó la novia.
María Eugenia comentó que unos vecinos serán los testigos y que cursarán invitaciones para el civil al intendente Carlos Mauricio Espínola y al secretario de Salud de la Municipalidad, Roberto Jabornisky, quien contribuyó a la conformación del Colectivo Trans.
Según adelantó, en los próximos días fijarán fecha en el Civil y sólo celebrarán con un brindis.
“Somos humildes y no queremos demostrar algo que no somos por eso no tendremos fiesta”, expresó. Pero abundan los proyectos, y la joven comentó que bregan por la formación de una Dirección Trans, conducida por chicas trans. Comentó que el padrón está integrado por 100 personas pero que sólo 22 están activamente participando a raíz del temor hacia los prejuicios.
María Eugenia, por lo pronto, continúa percibiendo un Plan Neike Chamigo y hace 16 años que está contratada. Con el matrimonio espera brindar una cobertura médica a Nico y sueñan con tener una casa. “Por lo menos una casilla”, manifestó.
“Esperamos que la sociedad abra su corazón que entienda la necesidades no sólo del colectivo trans sino de cualquier persona que desea trabajar y de formar una familia”, expresó María Eugenia, quien está a pasos de lograrlo.
Comentá la nota