En enero del año 2000, entrevistamos para La Posta a Nelson Palacios, Secretario General del Sindicato Químico de Zárate en forma ininterrumpida desde el año 1973. El motivo de la entrevista fue que tomamos conocimiento de unas cartas, en amarillas fotocopias, que lo mostraban a él y a Pedro Valiente, jefe histórico del Sindicato, como entregadores de obreros a los genocidas entre 1976 y 1983.
“Teniamos a un Coronel de nombre Mc Deall que nos hizo una auditoría y nos felicitó por carta´por la buena administracion que teniamos”, adujo en la entrevista del año 2000.
Y además manifestó que en aquellos años de plomo los militares “no los habían molestado para nada”.
El Sindicato Químico de Zárate no fue intervenido por la dictadura en 1976, segun lo admitió el propio Palacios. (La inmensa mayoría de los sindicatos fue intervenido tras el golpe.)
Tambien admitió haber mantenido reuniones con los jefes del Area Delta 400, sede de la represión del Ejército en nuestra zona, y haber concurrido al Hotel Dálmine, en tiempos del "Obispo" del que no recureda el nombre, pero se llamaba Alfredo Exposito Castro.
Los militares se reunían en el Hotel Dálmine de Campana desde fines del año 1975, cuando ya la fecha del golpe estaba puesta, con sectores afines de la sociedad de Zárate y Campana, políticos, eclesiásticos y sindicales.
A partir del golpe cívico-militar , la sede operativa del Ejercito para llevar adelante las tareas represivas fue la Fabrica Militar “El Tolueno” de Campana, que también funcionó como centro clandestino de detención y por donde pasaron muchos zarateños y campanenses secuestrados, como por la Prefectura Puerto, el Arsenal de Artilleria de Marina de Zárate (hoy Base Naval), la "Casa de Piedra" de Lavalle 666, La Casona de Guerci, el Tiro Federal de Campana.
Seis años después de aquella entrevista para La Posta, edición que tambien incluía testimonios que avalaban la autenticidad de las cartas, Palacios inicia una querella criminal contra dos ex detenidos desaparecidos, Lidia Biscarte y Alberto Calvo, y contra el Director de La Posta, quien suscribe estas líneas.
Pero nos querella no por aquella publicación del año 2000, sino por declaraciones de Biscarte y Calvo en un número de marzo de 2006, en conmemoración a los 30 años del golpe militar.
Calvo cuenta en esa nota y luego lo ratifica en distintas causas por delitos de lesa humanidad, que los propios militares le habían confesado que lo habían secuestrado por indicacion de sus dirigentes sindicales, y Biscarte, -que directamente en La Posta acusa a Palacios de "entregador de compañeros"-, declaró en la causa donde denuncian a Palacios en la Cámara Fedral de San Martin que había escuchado algo similar de boca de sus torturadores en el centro clandestino de detencion.
Palacios pide para los dos ex detenidos desaparecidos zarateños y para mi persona “la pena de prision mas dura”, por el delito de calumnias e injurias.
Palacios cambia el discurso
A raíz del texto de esa querella, nos enteramos que Palacios tenía intenciones de presentarse en las elecciones del 2007 como candidato a Intendente de Zárate.
Lo dice él mismo a través de su abogado, Fernando Archimbald, jefe de uno de los estudios penalistas más caros del país.
Pero lo que más me llamó la atención no fue que un sindicalista pueda pagar semejantes abogados, sino que en esa querella Palacios ahora se presenta como “un perseguido de los militares” e incluso dijo haber estado secuestrado una noche en Córdoba, en 1977, mientras se desarrollaba un congreso sindical.
Sí, en mayo de 1977, en plena represion, durante un congreso sindical.
Nada de esto había dicho Palacios a los dos cronistas que lo entrevistaron en el año 2000 con motivo de las presuntas cartas intercambiadas con los jefes de la represión, donde los sindicalistas aparecían a la derecha de los represores.
“A nosotros no nos molestaron para nada los militares” dijo Palacios a La Posta en enero del 2000.
“Fui un perseguido por los militares” dijo Palacios en la querella que nos hizo en el año 2006 a 30 años del golpe, cuando Palacios soñaba ser candidato a Intendente de Zárate durante el gobierno de Nestor Kirchner.
¿Cuándo estaba diciendo la verdad?
Las conclusiones, como siempre, a cargo de nuestros lectores.

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