Son muchos los sectores de la ciudad que no cuentan con letreros con las correspondientes nomenclaturas de las arterias. Carteles confusos, ausentes, dañados por el paso de los años y despintados son reflejo de una problemática a la que desde hace mucho tiempo no se le brinda una solución.
Cualquier turista -o vecino de la ciudad… ¿por qué no?- que recorra un barrio de Azul en búsqueda de una calle en particular puede llegar a perderse muy fácilmente si no tiene una referencia clara para encontrarla. Es notorio, evidente, obvio, innegable que existe un marcado problema con la cartelería en este rincón del mundo.
A través de la Web de este matutino, un lector se comunicó días atrás para expresar los diferentes inconvenientes que le genera la carencia de una adecuada señalética urbana.
“Vivo aquí hace más de un año y no conozco bien las calles. A la hora de buscarlas es una odisea poder ubicarlas”, señaló.
Ante esa inquietud, EL TIEMPO recorrió ayer diferentes zonas de la ciudad para tratar de ver cuál es la situación existente en el marco de ese reclamo, el cual a las pocas cuadras ya se tornó incuestionable, irrefutable, categórico…
Cruel en el cartel…
Son muchas las esquinas de la ciudad que no tienen carteles con la correspondiente nomenclatura de cada arteria, ya sea porque fueron robados, porque están destruidos o porque en encuentran corroídos por el óxido a más no poder.
Comercios, vecinos que se encuentran en la puerta de casa u ocasionales transeúntes suelen convertirse improvisados puntos de “información al desorientado” al momento de canalizar las consultas sobre qué calle se está transitando o respecto a dónde queda determinada dirección.
“Es una locura que no existan carteles informativos sobre qué calles son estas. Hace mucho que pasa esto y hay que contestar muchas veces al día en qué calle estamos”, dijo un vecino luego de consultar con qué objetivo estábamos retratando un letrero ubicado en la esquina de su comercio.
Muchas deficiencias y pocas soluciones
Asimismo, en la recorrida realizada ayer por la tarde por distintos sectores de la ciudad quedó claramente reflejado que hay carteles confusos y otros están dañados por el paso de los años y despintados (quizás) por las inclemencias del clima por la falta de mantenimiento. Pero hay más. Muchos letreros están tapados por las ramas de los árboles y otros tantos se convirtieron en “víctimas” del accionar de algún miembro de la Sociedad de los Caballeros Desinteresados Por La Vida en Comunidad, entidad que extiende entre sus integrantes el lazo común del desprecio por el respeto a las normas de la sana convivencia.
Esas son solamente algunas de las deficiencias que se visualizan en la señalética urbana local.
Un objetivo sin cumplir
Al parecer la renovación de la señalética no ha sido prioridad para ninguna de las últimas gestiones municipales, pero en realidad es una cuestión que debería ser muy tenida en cuenta ya que los carteles y la señalización vial conforman un universo de información para transitar por las arterias y avenidas de Azul
Al definir una ciudad correctamente señalizada se podría decir que es aquella en la cual uno pueda ir, venir, llegar, trasladarse, salir y dirigirse hacia cualquier lugar sin equivocarse, sin dudar y sin detenerse a preguntar. De eso, en el pago chico estamos muy lejos.
Si bien hace un tiempo se anunció que en la herrería municipal se estaban construyendo nuevos letreros para remplazar los desvencijados y a los ausentes, ese objetivo aún no fue conseguido con creces. Si bien hay carteles que relucen de nuevos, lejos estamos de acercarnos a una situación que aunque sea linde con lo ideal.
“GPS para todos”
Ante todo este desventajoso panorama, y en razón de que la solución a esta problemática se divisa difusa en el horizonte, se debería implementar en Azul el “Programa GPS para todos”. Esos pequeños mapas digitales que se utilizan en muchos vehículos pueden ser una herramienta de salvación para circular por la ciudad de Norte a Sur y de Este a Oeste sin perderse o sin detenerse a preguntar: “Disculpe Jefe… ¿qué calle es esta?”.
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