Las muertes ocurrieron el 20 de octubre de 2004, cuando se incendiaron dos calabozos en la seccional de Alem y Sarmiento. Los fallecidos fueron Elías Giménez, Diego Maldonado, Miguel Aranda y Manuel Figueroa. Siguen las declaraciones de testigos
En las últimas jornadas del Juicio por la Masacre de Quilmes, donde murieron cuatro menores tras un incendio en la seccional Primera en octubre de 2004 hubo testimonios de sobrevivientes que volvieron a referir a la violencia como modalidad utilizada por policías hacia los detenidos. Vale recordar que hay una decena de uniformados que están imputados por los trágicos hechos que están a cargo del Tribunal Oral 3; hoy declararán dos testigos que estuvieron en la noche del siniestro hace casi once años. En una de las últimas jornadas de la semana última declaró un joven que al momento de los hechos era menor y había estado alojado en el calabozo dos: "recuerdo que esa tarde entraron a la requisa y a Aguirre lo agarraron a palazos. Estábamos todos desnudos contra la pared y entraron con cachiporras. A Huguito también le pegaron; a mí no me pegaron. Nosotros éramos cinco detenidos y entraron al menos cuatro policías". El entonces adolescente contó que se despertó esa noche al oir gritos que alertaban "fuego, fuego". Agregó también "los chicos del calabozo de al lado pedían que los saquen. Pocos policías tiraban agua. El Imaginaria "Pastor" fue quien abrió la puerta luego de apagado el fuego". Al abrirse la puerta los adolescentes del calabozo del incendio fueron llevados a la cocina custodiados por un cordón policial. "Ahí vi como pegaban los policías, yo los esquivé pero cuando llegué a la cocina me pegaron en la espalda por haberlos evitado. Fueron un par de palazos. En ese momento estaban en el suelo los quemados y nosotros encima de ellos". Ante preguntas de los letrados y la fiscalía sobre si vio o escucho a quien le pegaron el adolescente contó "escuche que se llevaban a mi primo, le pegaban preguntándole quien prendió fuego y el llorando decía que no sabía". Estando en la cocina el adolescente había comentado que escuchó la llegada de los bomberos. "De la cocina salimos al patio. Al salir veía los montoncitos de piel en el suelo. A las horas del incendio nos llevaron a la Tercera de Varela". También agregó que vio a una mujer embarazada pegar con un palo en la fila del cordón policial. Le preguntaron si había visto a un médico y comentó que lo revisaron diciéndole "levántate la remera" sin hacer comentarios él o el médico. Este adolescente participó de ruedas de reconocimiento con resultado positivo en tres de ellas.
Los policías
"Cuando volvía a mi casa me llamaron y me habían dicho que vuelva, que había un incendio en la comisaría. Al llegar Soria me había pedido que vaya al hospital y le informe sobre la situación de los menores internados"; declaró uno de los uniformados convocados por las partes ante el Oral 3. A preguntas de los letrados relató que en total contabilizó nueve internados aproximadamente. Se le preguntó al oficial sobre qué situación vio en la comisaría y manifestó "al entrar veo un policía llevar a un menor del brazo al hospital. Vi también luz y a Soria dar instrucciones sobre la situación". Agregó también que cuando estaba en el nosocomio fallecía el primer adolescente, Diego Maldonado, lo cual origina el traslado inmediato de otros menores graves a centros de atención porque no había respiradores suficientes y la ventilación, según consta en la causa, era mecánica. Otro de los policías convocados recordó que "vi agua y humo que venía del sector de calabozos. Hice lo que me pidió el comisario y fui al hospital". Los datos que siguió aportando fueron contestes con los de su colega. Las muertes ocurrieron el 20 de octubre de 2004, cuando se incendiaron dos calabozos en la seccional Quilmes Primera y los fallecidos fueron Elías Giménez, Diego Maldonado, Miguel Aranda y Manuel Figueroa. Los imputados por los hechos que se sustancian en el debate son el excomisario Juan Pedro Soria, Basilio Vujovich, Jorge Rubén Horacio Gómez, Elizabeth Fernanda Grosso, Franco Manuel Góngora, Gustavo Daniel Altamirano, Gustavo Humberto Ávila, Juan Carlos Guzmán, Hugo Daniel D'Elía y Fernando Carlos Pedreira.
"No estaban dadas condiciones de seguridad"
Otro de los relatos relevantes de un testigo hizo hincapié en que las condiciones de seguridad no eran las adecuadas en la seccional de Alem y Sarmiento: "había matafuegos en la planta alta" pero afirmó desconocer si eran renovados aunque sí estaban cargados. En el sector de planta baja dijo no recordar si había matafuegos, sí baldes de arena "donde los oficiales apagaban sus cigarrillos". Este policía dijo ser un "obsesivo" de la seguridad pues miraba constantemente en cada ambiente si había matafuegos o no. Sin embargo no recordó al ser interrogado si el sector calabozos los tenía; lo que si refirió "que consideraba inseguro el sistema de apagado de incendio de la Comisaría Primera". "Había matafuegos cerca del baño en planta baja. Sin embargo durante todo el tiempo que duró el incendio de los calabozos nadie, de planta baja ni alta, usó un matafuego. Si los había, no se usaron", recordó. Además fue interrogado sobre las requisas y su modalidad legal. "debe ser autorizada por autoridad superior empezando por la Departamental o el comisario mismo. Requiere de una decisión de la superioridad. Consiste en entrar al calabozo, ordenar que los detenidos se desnuden, constatar que no tengan elementos ocultos, ordenar que se vistan y luego se pasa el palo contra el techo, rejas y paredes para constatar que no haya boquetes o roturas del calabozo. A veces se revuelven pertenencias con el fin de verificar si hay elementos peligrosos. Eso es todo".
Comentá la nota