Contención emocional a las víctimas de las inundaciones

Contención emocional a las víctimas de las inundaciones
Hoy continúa una segunda etapa destinada a los chicos. La gente siente una "mezcla de emociones".
A menos de tres meses de la tragedia en El Rodeo y Siján, que dejó un saldo fatal de 13 muertos y una persona desaparecida, la tormenta que devastó al Este catamarqueño fue un impacto muy duro para sus residentes. Salud Mental, a través de un equipo de crisis psicoemocional, intervino para dar contención a la gente damnificada por este siniestro. Hoy se realizará un trabajo para que los niños puedan distraerse y, de este modo, mitigar un poco el impacto del temporal.

El equipo es coordinado por Alicia Galfasó, referente a nivel nacional, y por la Dirección Provincial de Políticas Asistenciales de la Subsecretaría de Salud Mental y Adicciones. En diálogo con El Ancasti, la profesional que se trasladó, junto a un equipo, hacia la zona de desastre a los efectos de realizar un trabajo de contención emocional y de coordinación de víctimas, dijo que “se estuvo asistiendo a personas evacuadas, ya que parte de la población estaba un poco resistente a ser evacuada, con los temores lógicos. Se trabajó con la organización de todas las personas, con el traslado y colaborando con el manejo emocional y la coordinación de actividades. Como no se presentaron víctimas heridas o fallecidas, el panorama era un poco más tranquilo, en comparación con lo sucedido en enero pasado. El equipo se quedó hasta tener la situación medianamente contenida”, detalló.

La especialista contó que una vez coordinadas estas acciones, el equipo retornó a la Capital provincial y fue relevado por otros profesionales en Salud Mental que se dedican al tema de contención infantil. Según Galfasó, se observó que los chicos no tenían una actividad pautada, y eso generaba mucho desorden y mucha angustia en los padres.

“Se realiza este trabajo de contención infantil y de distracción y recreación, sin perder de vista el tema emocional. En el caso de que surgiera algún tipo de desborde, el equipo nuevamente se iba a trasladar”, aseguró. El trabajo con los chicos será hoy.

También explicó que persiste el miedo a que siga lloviendo, "que la situación se complique, no tener adónde ir; aparece mucha angustia por cómo sigue esto, y cómo hace mucha gente que perdió absolutamente todo", detalló.

“Las casas precarias o con algunas dificultades edilicias se perdieron, lo que provoca angustia. Hay temor por las enfermedades, por la incertidumbre lógica de no tener una seguridad de la vuelta a casa. Se trabaja en una calma en relación con la realidad. Las palabras de aliento tienen que ver con los recursos, económicos y de asistencia, y también con la capacidad que tiene cada uno de salir adelante. Van a seguir contando con toda la asistencia emocional. Muchas de las cosas que están sintiendo y experimentando, como la bronca, el enojo, la tristeza o la angustia, son absolutamente normales en este momento. Son parte de las situaciones que aparecen con las pérdidas”, sostuvo.

Comentó que se están brindando las primeras herramientas para que puedan manejar estas situaciones en el lugar. La profesional recalcó que siempre se pide calma y acercarse, pedir ayuda, que no se queden solos en sus casas, y tampoco incomunicados.

“Siempre va a haber una persona en el lugar donde están evacuados para asistirlos y para brindarles todo el apoyo que se necesiten para retomar la rutina. Lo básico es que la gente pueda recuperar la rutina. Si no lo pueden hacer solos, que se acerquen a pedir ayuda. Hay mucho miedo, lo cual es lógico, pensando en que hace muy poco tiempo que estamos saliendo del tema de El Rodeo y Siján. Apenas se desata el agua, la gente entra en pánico, con justa razón. Hay mucha incertidumbre, por la magnitud del hecho", indicó.

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