La contaminación por radiación electromagnética genera graves problemas de salud. Hay poca lucha.
La contaminación causada por la radiación electromagnética es el mayor problema ambiental del siglo XXI y Bahía Blanca, lejos de ser una excepción, es de las ciudades más afectadas.
Así coincidieron en señalar ayer el ingeniero Néstor Mata, asesor en Bioingeniería y profesor de la UTN, y la abogada María Belén Aliciardi, especializada en Derecho Ambiental. Fue durante una conferencia en el Aula Magna de la UNS, organizada por la Agrupación Salud Ambiental en Acción Bahía Blanca y la Asociación Ayuda-Le.
“Los perjuicios dependen del tipo de radiación, por lo que hay que separar baja y alta frecuencia. De todos modos se advierten problemas nerviosos, alteraciones en el ADN, cáncer y otras afecciones”, admitió Mata, para asegurar: “No es un mito”.
En realidad, aclaró, estas radiaciones no producen cáncer sino que favorecen el crecimiento de células malas en un plazo de 20 a 25 años.
La prevención es importante, aunque resulta indispensable que los legisladores y gobernantes se ocupen. “En general no lo hacen”, expresó.
Aliciardi se refirió a los problemas legales.
“Para tener una idea, nuestro país está utilizando en cuanto a radiación no ionizante, es decir, la de las antenas de celular, una ley del año 1995. El tiempo pasó, hubo avances científicos, médicos y tecnológicos y la Argentina está igual”, ejemplificó.
“Lamentablemente la nueva ley sigue durmiendo en el Congreso porque los legisladores prefieren resguardar que las empresas no hagan tanta inversión y nosotros seguir siendo los 'conejitos de india' de las diferentes compañías de telefonía celular”, sostuvo.
Mata recalcó que Bahía Blanca se encuentra “mucho peor” que otros varios municipios.
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