Los clientes optan por cortes que sirven para acompañar guisos, como el osobuco y la molida común.
En las carnicerías aclararon que no es que los clientes dejaron de comprar de forma radical, si no que llevan menos y que desde hace unos veinte días se intensificó la preferencia por los cortes más económicos o que sirven para acompañar guisos, como el osobuco ($29 el kilo), la carne molida ($40 la común), el hígado ($18 el kilo) u otras alternativas, tal es el caso del asado surtido ($42 el kilo). El pollo ($24 el kilo) representa la segunda elección y troceado es más pedido. En avenida Lafinur, la dueña de una carnicería, Viviana, indicó: "Las madres eligen mucho la pata muslo o las alitas, también las milanesas que son rápidas de preparar".
En calle Pedernera, Alberto dijo que la gente entra y pide diez o veinte pesos en carne molida y lo mismo hace con cada producto que lleva. El valor promedio de una compra diaria está entre los cincuenta y los ochenta pesos.
Los altibajos en la demanda vienen acompañados por las tradiciones populares y los incentivos económicos a los trabajadores. Todos coincidieron en que hay ciertos festejos que provocan picos en las ventas, como lo fueron los del Cristo de la Quebrada y el de Semana Santa. Dentro de un mismo mes también registran variaciones, sin dudas la primera quincena lleva la ventaja y es el período que más ganancia deja en comparación con la segunda. Sergio, el propietario de un local en Lavalle, señaló que “las personas que viven de un sueldo dependen mucho de las actualizaciones salariales, los cambios en las asignaciones familiares y el aguinaldo”.
En el país, el 2013 registró un consumo de 64,1 kilos de carne por persona, cifra que este año ya descendió un cuatro por ciento.
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