La demanda de carne, lácteos y determinadas verduras es menor por el elevado costo.
Los constantes aumentos de los precios en este tipo de productos y la escasa disponibilidad de recursos son factores de incidencia directa, según lo indicaron la titular de la Asociación de Defensa del Consumidor, Nilda de Pirro y Fernando Barrionuevo, presidente de la Cámara de Comercio e Industria. Según la consulta realizada por Nuevo Diario en los distintos supermercados, la situación se viene acentuando desde el último mes del año pasado, "cuando en la época de las fiestas de fin de año, las ventas en volumen ya no eran las mismas", reconoció uno de los propietarios.
El constante ascenso del precio de la carne, los lácteos y sus derivados, el azúcar, los fideos, bebidas gaseosas y también determinadas verduras fueron clave en la incidencia de la reducción del consumo, "por lo que la gente se limita a adquirir sólo lo estrictamente necesario, menores cantidades y hasta hay algunos casos en que se los reemplaza", señaló la titular de Adecse, quien ve con buenos ojos el hecho de que el ama de casa aprende a administrar la economía del hogar con un toque de ingenio.
Asimismo, Nilda de Pirro agregó que hay una especie de psicosis en la población, ya que el aumento en los valores de los productos básicos son diarios y lo que se suma es un evidente desorden generalizado de precios que la gente no lo puede asumir porque, definitivamente, no es coherente lo que sucede.
Recordó que durante todo enero hubo nuevos precios que fueron bastante "bravos" y lo peor es que no quedaron ahí, sino que en febrero comenzaron nuevamente a subir.
A modo de ejemplo y para ilustrar el desorden de precios "situación que muchos comerciantes aprovechan"; dijo que en algunos supermercados el azúcar se comercializa a 3 pesos, un precio relativamente acorde, mientras que otros lo hacen a $3,50 y en los barrios llega a los 4 pesos.
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