Según las estadísticas oficiales que realiza el INDEC, la construcción creció en febrero 4,4% frente al mismo mes del año pasado y quebró 10 meses de caídas interanuales consecutivas y en la comparación con enero, el sector exhibió un avance de 3,1%.
El Ingeniero Julio Cardozo, Gerente de la empresa nacional Chamaco, explicó el por qué de los precios de los principales insumos de la construcción (hierros, chapa, cal, etc) y advirtió sobre nuevos posibles aumentos: “Los precios del cemento no tuvieron modificaciones pero hay otros artículos, como por ejemplo, el hierro que había subido un 3% al igual que la chapa en este último tiempo”, afirmó el empresario ante la consulta de Radio Uno y El Comercial.
Conocedor de la materia, el empresario detalló que hay tipos y fabricantes de cerámicas que han marcado “un aumento de 8%”, en algunos casos. Si bien no se produjeron aumentos en todos los rubros, Cardozo sostuvo que si se registraron subas en los productos más importantes: “Hablamos de aumentos en los últimos 30 días. En los distintos rubros, los aumentos son mensuales”, destacó el empresario y comentó que “hace un tiempo” no sube el valor del hierro.
“Los aumentos son de un entre un 3% y 8% en los distintos rubros. El cemento no subió y el hierro estaba quieto pero subió. Hay subas que absorbemos pero otros los debemos trasladar al precio para el publico”, resaltó.
Buenas ventas
En general, la venta de materiales es evaluada desde Chamaco como buenas, considerando los meses anteriores. “Reuniendo los datos de obras publicas y privadas hubo un nivel bueno de ventas. Parece que esta vez, muchos vecinos decidieron construir o refaccionar antes que viajar en enero. Febrero, a pesar de ser un mes corto, también registró buenas ventas y en lo que va de marzo fue apuntalado en parte con la obra pública de algunas viviendas”, afirmó mientras remarcaba que las comercializaciones se ven traccionadas por el reinicio de las obras públicas.
“Sería esto lo ideal si no subiesen los precios. La inflación es el tema para combatir porque así todos podríamos programar”, sostuvo el entrevistado, mientras agregaba que los permanentes aumentos de precios genera una situación en que el usuario se ve obligado a elegir entre esperar y arriesgarse a que la inflación deprecie sus ingresos o invertir más aceleradamente. “La gente no quiere tener la plata parada y perder poder adquisitivo, por eso termina consumiendo”, dijo.
Los ladrillos, más caros
Al referirse concretamente a la venta de ladrillos, Cardozo explicó que Chamaco se dedica a la venta de ladrillos cerámicos, la comercialización se ha visto afectada por el aumento en dicho ramo: “La gente busca su conveniencia y la venta está dura. No podemos importar desde Paraguay por las restricciones pero ahora buscamos proveedores alternativos”.
Cardozo indicó que se producido una liberación de importaciones, hecho que permite aumentar la oferta. Resaltó que las fabricas nacionales “están colapsadas” en su producción y no dan abasto: “Es por eso que suben los precios. Para que la gente tenga idea, en los porcelanatos, teníamos productos de mucha calidad a $99. Cuando vino la restricción no tuvimos reemplazos nacionales de esos productos para tener en el mercado”, detalló.
El entrevistado remarcó que las fábricas nacionales venden los mismo productos al doble de precio y los usuarios se ven obligados a invertir en otros rubros: “Hay una avivada de los empresarios porque suben los precios tras las restricciones. Por las dudas aumentan y hay que considerar que hay cargas impositivas y costos dentro del país que hacen que no se pueda vender barato”, dijo.
Por otra parte, los vendedores de ladrillo tradicionales que están en distintos puntos de al ciudad ya están vendiendo los mil ladrillos a $1000. Sobre la situación, Gabriel Ovelar, un revendedor de ladrillos fue consultado sobre la situación actual de la venta de dichos elementos. Este afirmó que “hay veces que se venden y otras veces que no”, detallando que los ladrillos “de primera” tiene un costo que puede alcanzar los mil pesos. Resaltó que los costos de transporte y los aumentos que deben encarar los productores ladrilleros obligan a un aumento en los precios al público.
Sobre el nivel de ventas actual, sostuvo que se venden pocas unidades y que pese al aumento en los pecios de venta, es escasa la ganancia que resulta de la actividad ya que la mayor parte de los ingresos son absorbidos por los gastos que insume el combustible gastado en ir a buscar los cargamentos en las ladrilleras del interior.
“Si llevas mil ladrillos gastas lo mismo que si llevaras cinco mil. El parche de una cubierta ya está a $80 y la nafta sube todo el tiempo. Unos $1000 cuestan los mil ladrillos “puestos en vereda”, explicó Ovelar quién remarcó que puede haber extras considerando diversos ítems a gastar.
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