Así lo estimó el presidente del Colegio de Arquitectos de la localidad, quien aclaró que esa mínima reactivación es sobre todo por mejoras en construcciones locales no por proyectos nuevos. Dijo que el año pasado el sector cerró con una baja del 50 por ciento en la actividad.
Señaló que la buena temporada de verano que hubo en la localidad es probable que se refleje en la necesidad de los dueños de complejos hoteleros o comercios de realizar refacciones o mejoras en sus inmuebles.
De hecho, explicó que parte de esa mínima mejora en el sector de la construcción se debe a ese tipo de trabajos, pero no a proyectos nuevos.
Sostuvo que esa información es la que percibe en la calle y en el contacto cotidiano con referentes de la actividad, porque por ahora no hay datos en el Colegio de estos dos meses que pasaron.
Méndez recordó que el año pasado la construcción cerró con un cincuenta por ciento por debajo de lo que se necesita. “Cerramos el 2012 debajo de los 20 mil metros cuadrados, cuando lo que se requiere para mantener la actividad ronda entre los 35 mil y 40 mil metros cuadrados”, indicó.
Recordó que si bien la construcción no venía bien en Villa La Angostura desde hace tiempo, “todas las cuestiones que tienen que ver con medidas y el escenario nacional tienen impacto directo”.
Méndez explicó que el cepo al dólar por ejemplo es una medida que afecta la actividad. “La persona que tiene ahorro en dólares no se quiere desprender de esos fondos”, señaló.
Además, indicó que a eso se suma la normativa local que de por sí ya es restrictiva, la ley de bosques y los problemas que se vienen arrastrando desde la gestión municipal pasada.
Dijo que en relación a la reglamentación de la ley de ordenamiento territorial de bosques nativos “no quedó en claro nada”.
Comentó que más allá de las acusaciones cruzadas, no se avanzó en la necesidad de destrabar el problema.
Aclaró que el problema lo tienen sobre todo los proyectos nuevos y de grandes dimensiones.
Méndez opinó que el nivel de la actividad se va a mantener en este ritmo y “habrá que seguir remando en dulce de leche”.
Se mostró optimista en que la actividad se mantenga con los trabajos locales de ampliaciones o reparaciones tras la buena temporada de verano, porque “esperar obras nuevas es medio complicado”.

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