Un simple relevamiento efectuado por este medio muestra la tendencia de reemplazar viviendas por edificaciones de varios pisos. Entre viejas y nuevas construcciones, se contabilizan un centenar de inmuebles, como parte de una realidad acelerada en los últimos años.
Autor: Gustavo Charino y Nicolás Grande
La ciudad se va para arriba. Así se desprende de una simple recorrida por la zona céntrica. EL CIVISMO relevó ese sector y comparó el crecimiento inmobiliario en cuanto a los viejos y nuevos edificios. A las tradicionales edificaciones, que se contaban con los dedos de la mano, en los últimos años se fueron sumando nuevas construcciones, como parte de una tendencia que reemplaza viviendas de una planta por varios pisos.
En el radio comprendido por Carlos Pellegrini, Av. Humberto, Dr. Muñiz y 9 de Julio hay 31 obras en construcción, 43 edificaciones que tienen hasta tres pisos de altura, más 20 edificios o torres de departamentos de vieja data. En total, 94 inmuebles que sobresalen de las habituales propiedades bajas que caracterizó a la ciudad para que no opaquen la majestuosa Basílica.
El fenómeno de la construcción hacia arriba se observa con mayor nitidez en la avenida Humberto donde ya había 9 edificios de “vieja generación” y de distintas alturas a los que se sumaron en los últimos años otros 9 más y hay uno en obra.
En calle Moreno, había sólo un departamento de tres plantas como mínimo, ahora hay cinco y otros cinco se encuentran en fase de construcción. Otro cambio drástico en el paisaje urbano se aprecia en Dr. Real donde hasta hace poco únicamente había casas bajas con patios y ahora hay tres “torres” y otras tres que comenzaron a ser levantadas.
En calle Colón pasa algo parecido. De un edificio de “vieja generación” ahora hay cinco proyectos que pronto se harán realidad. Francia pasó de no tener ninguna edificación que llegue a las tres plantas, a contar con tres departamentos, más otros dos que están en diferente grado de construcción.
Las Heras duplicó las construcciones de este tipo mientras se hacen tres nuevos.
LO PROYECTADO
A fines del año pasado, cuando el Departamento Ejecutivo hizo un nuevo intento para que el Concejo Deliberante aprobara el Código de Ordenamiento Urbano (COU), intención que finalmente fue pospuesta para febrero próximo, las autoridades a cargo del proyecto se refirieron al tema de la edificación en altura.
En diálogo con los medios, el secretario de Obras y Servicios Públicos, Marcelo Gutiérrez; y el director de Planeamiento, Carlos Patetta, indicaron que “aplicando la densidad máxima de cada distrito, es decir, la cantidad de habitantes por lugar si se edificara todo lo que la norma permite edificar, en las áreas urbanas se llegaría hasta 1.200.000 habitantes, prácticamente 10 veces de la población actual”.
“Es un COU que tiene mucho futuro para desarrollarse y ojalá nunca lleguemos a esos niveles”, expusieron.
En ese contacto con la prensa, los funcionarios municipales aseguraron que “la perspectiva de Provincia es densificar”, es decir, priorizar la expansión vertical de la ciudad por sobre el crecimiento de la mancha urbana.
Patetta aseguró que la última redacción del COU reduce la posibilidad de avanzar en edificaciones que superen los tres pisos, salvo excepciones: “El viejo Plan Regulador antes permitía en un distrito seis planta o más, hoy tenemos planta baja y tres pisos. Hay unos corredores frente a espacios verdes, como plazas o el Parque San Martín, que tienen planta baja y cinco. El COU en ese sentido bajó la altura, pero creció en densidad porque en algunos barrios donde se permitían dos plantas, ahora se permitirán tres”.
Un punto clave que rodea a la proliferación de nuevos edificios está vinculado al estado de los servicios de agua corriente y cloacas. Ambas prestaciones presentan, desde hace años, serios inconvenientes en cuanto a su correcta provisión (eso sin contar que un gran porcentaje de la población carece de ellos). Esto implica que si crece la densidad sin que se corrijan dichas falencias, el cuadro actual terminará por agravarse.
Al respecto, Gutiérrez dijo que “están en estudio las nuevas redes de agua y cloaca”. Cuando se le pidió detalles, afirmó que “van a abastecer todos estos crecimientos que están pensados para la ciudad”.
“En este momento estamos desarrollando los programas y en función de eso vamos a salir a buscar la financiación”, agregó sin mayores precisiones.
“La ciudad va a crecer para arriba, pero no demasiado alto. Los barrios van a ir creciendo en más densidad en la medida que tengan los servicios. Luján tiene, casi en número redondo, un 50 por ciento de la población con agua corriente y cloacas y el otro 50 no. Eso tiene dos caras: los que tenemos la red sabemos que es obsoleta y hay que reemplazar gran parte de las instalaciones, porque son viejas, con distintos tipos de materiales, con diámetros reducidos por el sarro. Y para quienes no tienen los servicios, hay que extender la red para tenerlos. Por suerte hay algunos proyectos que prevén en cuanto a la planta urbana la corrección de cloaca y agua corriente. Falta presión a la altura del Hospital y todos esos problemas clásicos de Luján en todos los veranos. También hay algunos proyectos para extender la red”, expuso Patetta.
En el mismo sentido, en aquella conferencia de prensa Gutiérrez aseguró que “en una de las partes de Luján, donde están las cañerías obsoletas, para principio de febrero estamos reemplazando esas cañerías, principalmente en la zona de Humberto al Hospital”.
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