En Neuquén se levantan 10 edificios este año, muchos bajo esta modalidad de venta.
De hecho, Guillermo Reybet, presidente de Reybet Propiedades, y ex titular del Colegio de Martilleros de Neuquén, precisó a La Mañana que actualmente en la ciudad hay en construcción unos 10 edificios por constructoras, de los cuales muchos contemplan esta modalidad de venta para los interesados. De todas formas, Reybet asegura que la compra de unidades en edificios desde el pozo, al igual que la adquisición de unidades en general, cayó en relación con las operaciones que se realizaban antes de las restricciones a la compra de dólares.
En la construcción desde el pozo, el comprador generalmente debe anticipar un porcentaje y luego se pactan cuotas hasta la finalización del edificio, que puede oscilar entre los dos años y los dos años y medio. Según Reybet, el precio promedio de estas unidades está entre los $11.000 y $12.000 por metro cuadrado, dependiendo de la ubicación.
“En el caso de las unidades en construcción desde el pozo, generalmente se anticipa un 30% y luego se arma un plan de pago, que en algunos casos es trimestral y en otros bimestral, dependiendo de los ingresos de cada uno, a un plazo que oscila entre los 24 y los 26 meses”.
De todas formas, un factor que deben tener los potenciales interesados es que en la actualidad este tipo de operaciones, si bien están pesificadas, se ajustan periódicamente al costo de la construcción. El contrato es por el plazo de ejecución de la obra, y la mayoría presenta ajuste mensual. Además, otro elemento a tener en cuenta es que el valor de las propiedades, aunque se puede negociar con la constructora, generalmente no viene con un descuento por ser originada desde el pozo. En el pasado, los valores de esta modalidad resultaban más económicos que la compra de un departamento con la plata en la mano. La ventaja, en cambio, es que son pesos y financiados.
Más allá de la suba del "blue", también está la suba de la inflación que se ubica en torno al 25% anual, aunque el INDEC sostenga que sólo es del 10%. Para Reybet, "los constructores, cuando hay un proceso inflacionario, prefieren poner el valor en pesos y aplicarle el ajuste de la construcción que el año pasado se situó cerca del 26%". De hecho, mientras que el costo de la construcción creció 1.123% entre el 2003 y el 2012, el dólar se apreció “sólo” un 800%.
Las unidades que más salen, según precisó Reybet, son las de 50 metros cuadrados con un dormitorio, que en promedio rondan los $600.000. En el mercado inmobiliario aseguran que, en general, apuntan a tres tipos de públicos: estudiantes como los universitarios de la UNCo, parejas jóvenes e inversores que buscan una renta a través del alquiler. Reybet aclaró que ese tipo de unidades normalmente dejan entre un 0,5% y un 0,6% mensual. Es decir, para un departamento de $600.0000 se pide un alquiler de $3.000 aproximadamente.
El único tema a considerar es que las cuotas mensuales no bajan de los $5.000 en el caso de una unidad de 50 metros cuadrados.
Dólar blue
El año pasado, con un dólar oficial cercano a los $4 y el paralelo a $6 durante la mayor parte del 2012, los valores promedio para pesificar las operaciones inmobiliarias se situaban en torno a los $5 o $5,50. Ahora, con el oficial a $5 y el "blue" en torno al $8, el dólar que se está tomando para pesificar no baja de los $6. Conclusión: cada vez hacen faltan más pesos para comprar una vivienda.
En el caso de las viviendas en construcción, se les fija el valor en dólares y luego se pesifican. Pero debido a las distorsiones se producen fuertes diferencias. En una inmobiliaria explicaron que tuvieron un cliente que pedía por un departamento de un dormitorio con cochera $120.000 dólares y para pesificar la operación se regían por un valor intermedio entre el "blue" y el oficial, lo que llevaba el valor de la unidad a $760.000. Pero en el lote de al lado un departamento de similares características valía $550.000 pesos. Estas diferencias indican que en el mercado todavía existen grandes disparidades.
Por su parte, Marcos Di Savio, de la inmobiliaria Profili & Asociados, explicó que también se está dando una tendencia donde la gente prefiere achicarse algún ambiente pero en algo nuevo. “Este año estamos notando que se está recuperando sobre todo en marzo. En general, se trata de viviendas a construir en pesos y de dos o tres ambientes. La gente está prefiriendo unidades a estrenar y prefiere bajar algún dormitorio antes que comprar algo usado. Algo se reactiva y algunas ventas se están dando”, reveló.
Di Savio explicó que el valor del dólar para pesificar las operaciones que utilizan en Profili se ubica en $6,50. Y con respecto a las unidades en construcción de los edificios que arrancan desde el pozo, éstas se van ajustando cada semestre.
El año pasado, en la ciudad de Buenos Aires muchos constructores e inversionistas prefirieron poner las unidades en alquiler frente a un escenario de tanta caída. En Neuquén también, pero sobre todo los propietarios de unidades usadas que, por las restricciones, mucha gente prefiere esperar hasta que aclare el panorama, salvo razones de fuerza mayor.
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