La desaceleración del mercado hace innecesario renovar el acuedo de precios en la provincia. Preocupa una posible paralización de la actividad.
A nivel nacional se ratificó la prórroga del vigente Acuerdo de Precios logrado con proveedores de insumos para obras públicas y privadas, para 113 materiales para la construcción, entre los que se incluyen hierros, chapas, cales y cemento, ladrillos, adhesivos, pintura, grifería, y membrana asfáltica, por los próximos 3 meses. En la provincia la historia es diferente.
En Tucumán se firmó en marzo del año pasado. En su momento fue efectivo para congelar los precios de los materiales de la construcción, en un momento en que la hiperinflación hacia tambalear al mercado, pero no se volvió a hablar del tema. En principio se contempló la posibilidad de renovar el acuerdo cada 4 meses, así lo estipulaba el convenio rubricado en aquella ocasión, pero hoy, un año después, el acuerdo aguarda encajonado en un gabinete de Casa de Gobierno.
“El acuerdo tenía renovaciones parciales cada determinado tiempo. El gobierno nacional le iba realizando algunos ajustes, pero después se desvió la mirada sobre la construcción y se volcó exclusivamente al sector del comercio minoristas y los supermercados”, comentó Gustavo Mazzioti, secretario de Hacienda de la Cámara Tucumana de la Construcción.
La desaceleración de la actividad a partir de mediados del 2014 explica en parte la falta de interés en renovar el acuerdo. Sucede que a pesar del impulso que el gobierno intento dar a través de varios procesos licitatorios para obras públicas, la actividad avanza a paso de hormiga, lo que provoca que los precios detengan el ritmo de alza y se estacionen. En este contexto, desde la Cámara no prevén situaciones que provoquen que se dispare la inflación para el año en curso aunque si guardan grandes esperanzas de una reactivación de la actividad; para esto necesitan de una fuerte inyección económica del gobierno local o bien una mayor celeridad en la llegada de fondos de la Nación.
“Estamos en una situación de expectativa. El semestre último del 2014, se dieron licitaciones públicas para distintas obras pero el nivel de precipitaciones que tuvimos en lo que va del año (el doble que años anteriores) y las demoras en los envíos de fondos de la Nación frenaron el ritmo de las obras. Estamos buscando alternativas con el gobierno local para evitar una paralización de la actividad”, sostuvo Alberto Guardia, presidente de la entidad.
En consonancia al ritmo del mercado, el número de obreros activos, aunque aceptable, se mantienen por debajo de los niveles estables. “El sector necesita de una base de 15 mil puestos de trabajo para mantenerse en los niveles óptimos,” aclara Guardia. “Pretendemos seguir recuperando el mercado. No aspiramos a alcanzar los 20 mil empleos pero si un piso de 15 mil obreros”, agregó.
La construcción alcanzó su pico en el año 2008, cuando unos 18.900 obreros gozaban de empleo. A partir de allí tuvo una caída sostenida hasta perforar los 10.000 puestos de trabajo en el 2013. Recién a mediados del 2014 tuvo una recuperación parcial y se alcanzó los 12 mil puestos, cifra que se mantiene congelada hasta la fecha.
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