La planta de Escobar ya está en condiciones de recibir los primeros buques metaneros. Para construir en forma conjunta con Uruguay la otra planta de regasificación ya hay 39 empresas inscriptas.
La planta, ubicada a 48 kilómetros de Buenos Aires, fue construida por un consorcio formado por la petrolera estatal Enarsa y la española Repsol-YPF e involucra tecnología ofrecida por Excelerate Energy.
El proyecto, conocido como Escobar GNL, duplicará la capacidad de importación de gas natural licuado de Argentina, en momentos en que aumenta la demanda del recurso natural y disminuye la producción doméstica.
La etapa de “data room” para la construcción de la planta regasificadora que incluye el intercambio de información técnica con los potenciales interesados en ejecutar la obra se lanzó hace dos semanas y ya hay 39 empresas de distintas partes del mundo que han manifestado de forma oficial su voluntad de ser consideradas.
Entre ellas hay 21 que tienen firmado un acuerdo de confidencialidad con el gobierno uruguayo como garantía de que la información que se maneje no se haga pública.
El director Nacional de Energía, Ramón Méndez aseguró a la prensa que la totalidad de las empresas que tiene algún vínculo con la industria del gas licuado se presentaron al llamado, entre las que se encuentran compañías japonesas, árabes, inglesas, rusas, noruegas, italianas, sumadas a otras de la región.
Méndez indicó que en la etapa actual lo que más les preocupa a las empresas es que sus eventuales competidores “no se enteren de sus opiniones” porque puede “marcar las cartas” al momento de presentar las ofertas.
En las últimas horas se sumó el interés del Grupo Hyundai, que manifestó al ministro de Industria, Roberto Kreimerman, la posibilidad de participar en la etapa de “data room” que está previsto se extienda hasta los primeros días de junio. El conglomerado coreano tiene entre sus filas una empresa dedicada a la construcción de infraestructuras y maquinarias con más de 60 años de experiencia.
En paralelo al proceso de intercambio que las empresas realizan con Ancap y Enarsa, se realiza un estudio de las condiciones geofísicas y geológicas del lugar donde estará anclada la terminal regasificadora.
Una vez terminados estos procesos estarán listos los pliegos para que se ponga en marcha el proceso de licitación. De acuerdo a las proyecciones, se estima que la obra estará adjudicada antes de fin de año.
El emprendimiento conjunto entre los gobiernos de Uruguay y Argentina se levantará a unos 12 kilómetros mar adentro, frente al balneario Jaureguiberry. En su primera etapa tendrá una capacidad de producción de 10 millones de metros cúbicos que serán distribuidos en partes iguales. Para 2028 su capacidad será de 15 millones de metros cúbicos. La empresa a la que se le adjudique la obra realizará los trabajos de construcción y operación por 15 años. Luego de ese plazo la gestión pasará a manos estatales.
El gas por cañería llega a unos 49.000 hogares que son abastecidos por la empresa Montevideo Gas (66% de Petrobras y 34% de Pan American Energy). Uruguay consume unos 300.000 metros cúbicos de gas diarios. Petrobras y Ancap negocian una asociación para la distribución, considerando el volumen de gas natural que se comercializará desde el 2013. En la actualidad, Uruguay depende del suministro desde Argentina, que en épocas de fríos y alto consumo energético corta el envío para poder cubrir su demanda interna, a excepción del sector residencial.
En Uruguay, el gas será utilizado para abastecer a clientes residenciales e industriales, pero también para las cementeras de Ancap y la Refinería de La Teja. Por su parte, UTE utilizará el producto para hacer funcionar sus centrales térmicas, como Punta del Tigre y Central Batlle.
Comentá la nota