Se consolida el frente a favor del juicio político contra Dilma

Se consolida el frente a favor del juicio político contra Dilma

Crisis política en Brasil. El jefe de Diputados ya dispuso en qué orden se votará el domingo. Y acordó que la votación no se postergará al lunes. 

Por Eleonora Gosman

En una carrera desenfrenada para consolidar la posición de fuerza que hoy parece tener en Diputados, el titular de ese cuerpo, Eduardo Cunha, estableció un cronograma de votación en el plenario, que debe ocurrir este domingo 17. El político, que está acusado de corrupción por la Corte Suprema (en el caso Petrobras), estipuló que los primeros en levantar la mano, a favor o en contra del juicio a Dilma Rousseff, serán los parlamentarios de la región sur del país: Río Grande del Sur, Paraná, Santa Catarina, Río de Janeiro y Santo Espírito. Evalúa que los representantes de esos estados provinciales estarán a favor de la salida de la presidenta. Y que ejercerán sobre los demás lo que se llama “el efecto manada”. Para el final deja a los legisladores del Nordeste y el Norte del país, donde el gobierno tiene su fuerza consagrada.

Tan apurado está el diputado Cunha que acordó, con los líderes de los distintos bloques políticos, iniciar la votación el domingo a las 14 horas. Pretende que el resultado, que estima favorable al vicepresidente Michel Temer (en el sentido de provocar el alejamiento de la jefa de Estado), deberá anunciarse entre las 21 y las 22. No por acaso, aquellos contrarios al impeachment han dicho que este fin de semana se juega “el tercer turno de la elección que se inició en octubre de 2014”. Fue un dirigente del PMDB, el ministro de Ciencia y Tecnología Celso Pansera, quien sintetizó, de este modo, la actual fase de la crisis. Para que el show sea completo, y visible por la ciudadanía brasileña, Cunha determinó que la votación se haga el domingo. De nada sirvió que diputados como Weverton Rocha hayan presentado ante la Corte Suprema un pedido para impugnar el día y trasladar el acto al lunes. El ministro del Supremo Luiz Edson Fachin negó la demanda por improcedente. Lo llamativo del caso es que Cunha no decidió, en verdad, con los líderes de bloques de todo el arco político. Apenas les comunicó una medida que antes había resuelto con sus socios en este “emprendimiento”, en un almuerzo en su casa de la capital, Brasilia.

El mecanismo establece que deben hablar entre el viernes al mediodía, cuando se inicie la maratón parlamentaria, los representantes de los 25 partidos políticos que tienen legisladores en el Congreso. Se presume que serán discursos largos y  que podrán llegar a las somnolientas madrugadas del sábado y del propio domingo. Para muchos agentes del mercado financiero esto no es más que “un circo”. Tal es el aprecio que tienen por los acontecimientos políticos del próximo fin de semana. En un relevamiento realizado por el diario Valor Económico, tales agentes fueron categóricos. Afirman que los vientos que llevan a bajar el dólar (ayer menos de 3,5 reales por divisa estadounidense) y a la suba de la bolsa “durarán poco tiempo”. Citado por Valor, Adeodato Volpi Neto de la Eleven Financial sostuvo que “los mercados pueden pasar por un momento de euforia si el impeachment es aprobado. Pero como máximo podrá durar un mes”. El analista bursátil añadió que en el ámbito financiero y especulador “se ha comparado el impeachment contra la presidenta Rousseff como si fuera igual al del ex presidente Fernando Collor. Pero son historias diferentes” subrayó. Y explicó las razones: “Collor renunció. Pero Dilma dijo que no hará eso. Habrá un alejamiento temporario de 6 meses. Es un período de inestabilidad que nunca se vivió. Habrá mucha volatilidad”.

Para quienes priorizan la mayor rentabilidad a mediano y largo plazo, las incertidumbres no son buenas. El economista jefe de Garde Asset Management, Daniel Weeks, “hay  una duda y es si el vicepresidente Temer va a conseguir hacer un buen gobierno y negociar con el Congreso. ¿O será que el proceso de corrupción Lava Jato será una espada que se mantenga sobre su cabeza?”.

En la derecha brasileña, representada sobre todo por el DEM (Demócratas), el partido que sucedió al ex PFL de los coroneles de Bahía, estaban eufóricos. “En cuanto comience la sesión, ya no va a parar. Así fue con el ex presidente Collor”, declaró uno de sus portavoces. Este sector, que desde la época de Fernando Henrique Cardoso es socio de la socialdemocracia nativa, apuesta definitivamente al mismo efecto que tuvo el juicio a Collor en 1992, cuando una parte mayoritaria de la población acompañó sin ninguna pena su destitución. Esta vez no hay tantas razones para un festejo popular único. Habrá dos bandos claramente divididos: aquellos que representan las clases medias y medias altas; y aquellos que conforman las clases medias bajas y medias, los intelectuales, estudiantes universitarios y campesinos sin tierra.

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