El nuevo jefe de Estado luso es un reconocido comentarista de televisión de 67 años. Fue apoyado por la socialdemocracia y los democristianos. En este caso, el resultado final fue más amplio de lo que pronosticaban las encuestas. Hubo alta abstención electoral: más de la mitad de los habilitados.
El candidato conservador y reconocido comentarista político, Marcelo Rebelo de Sousa, se impuso holgadamente en las elecciones presidenciales celebradas ayer en Portugal, al obtener más del 52% de los votos, lo que le permitió imponerse en primera vuelta.
Con 67 años y una larga trayectoria en televisión, De Sousa se convirtió en el nuevo jefe del Estado luso, como marcaban la mayoría de las encuestas previas a la votación que ya apuntaban mayoritariamente a su victoria en primera ronda, para lo que necesitaba obtener más del 50% de los sufragios.
De esta manera, el líder conservador remplazará a Aníbal Covaco Silva, quien gobernó el país ibérico durante la última década y con sus 76 años es uno de los dirigentes más importantes desde la llegada de la democracia lusa.
El candidato fue apoyado oficialmente por el Partido Social Demócrata (PSD, centroderecha) que presidió entre 1996 y 1999 y por el democristiano CDS-PP (la formación más derechista del arco parlamentario luso). En segundo lugar se situó el ex rector de la Universidad de Lisboa António Sampaio da Nóvoa, próximo al Partido Socialista (PS), que obtuvo alrededor del 22% de los sufragios. El tercer lugar fue para la eurodiputada del Bloque de Izquierda Marisa Matías, que mejoró las expectativas que le daban los sondeos y superó por poco el 10% de los votos.
La principal sorpresa en los comicios de ayer fue el mal resultado que obtuvo María de Belém, ex presidenta de los socialistas y ex ministra, a la que las encuestas colocaban en tercera posición con un porcentaje cercano al 16% y sólo obtuvo poco más del 4% de los sufragios.
De Belém fue la primera en admitir el aplastante triunfo de De Sousa. "Le felicito por su victoria", dijo la socialista, quien destacó que su partido estuvo "a la altura, sin demagogia ni populismos". Además, pidió medidas para combatir la alta abstención electoral, que ayer se situó en torno al 52%, cuando en 2011 había batido el récord con más del 53% de personas que no fueron a votar. De Belém, de 66 años, se vio salpicada la semana pasada por la polémica restauración de pensiones vitalicias para ex diputados y antiguos cargos gubernamentales, decretada por una sentencia del Tribunal Constitucional (TC).
El líder de la oposición en Portugal, el centroderechista Pedro Passos Coelho, saludó ayer "la autoridad inequívoca" en el triunfo en las presidenciales de De Sousa, con el que comparte familia política.
"Ganar en la primera vuelta le da una autoridad inequívoca", dijo el ex primer ministro (2011-2015), líder del centroderechista Partido Social Demócrata (PSD), fuerza de la que Rebelo de Sousa es uno de los fundadores. Passos Coelho pronosticó que De Sousa será un presidente que cumplirá con su papel "de colaboración institucional con los otros órganos de soberanía" y lamentó la alta abstención.
A esta cita con las urnas para elegir al nuevo presidente estaban llamados 9,7 millones de portugueses, en una jornada electoral sin incidentes de importancia.
La oposición lamentó la derrota
El ex rector de la Universidad de Lisboa, António Sampaio da Nóvoa, felicitó ayer al conservador Marcelo Rebelo de Sousa por su triunfo en las presidenciales lusas y constató que le faltó "poco" para forzar una segunda vuelta en los comicios.
"Faltó poco para pasar a la segunda vuelta, y ese poco, es exclusivamente una responsabilidad mía, porque la movilización de las personas fue impresionante", manifestó ayer Sampaio da Nóvoa, que obtuvo el segundo lugar, al obtener alrededor del 22% de los apoyos. "La movilización de las personas es una marca que no se apaga", reconoció un emocionado Sampaio da Nóvoa, quien destacó el apoyo que obtuvo su candidatura sin apoyo formal de ningún partido, pero asociada al Partido Socialista. "Felicito a Marcelo Rebelo de Sousa.
A partir de hoy es mi presidente y el de todos los portugueses", concluyó Sampaio da Nóvoa, de 61 años. Rebelo de Sousa consiguió un 52% de apoyos, y se convirtió en el vigésimo presidente luso, y el quinto desde el retorno democrático.
Comentá la nota