Sergio Flores fue condenado a 8 años de prisión de efectivo cumplimiento como autor del homicidio de la portera Norma Curiqueo, ocurrido el 10 de noviembre en el barrio Isidro Quiroga. Así se resolvió ayer durante un juicio abreviado que fue puesto a consideración de un tribunal colegiado. La víctima era la mamá de Héctor Arismendi, a quien cinco meses más tarde también le mataron a su padre.
La audiencia de juicio abreviado contra Sergio Sebastián Flores (23) se llevó a cabo ayer en la Oficina Judicial de Comodoro Rivadavia. El tribunal colegiado estuvo integrado por los jueces Alejandro Soñis, Raquel Tassello y Miguel Angel Caviglia, mientras que el Ministerio Público Fiscal fue representado por la fiscal general, Cecilia Codina. En tanto, al imputado lo asistió el defensor público, Esteban Mantecón.
El acuerdo fue puesto a consideración de los tres integrantes del tribunal para requerir su homologación, teniendo en cuenta que la familia de la víctima había prestado previamente su consentimiento.
En tal sentido, los jueces le consultaron al imputado si entendía los alcances del acuerdo y si prestaba conformidad con el monto de la pena que se fijó en el documento, algo a lo cual Flores respondió afirmativamente. En consecuencia, se resolvió condenarlo a 8 años de prisión de efectivo cumplimiento como autor del delito de homicidio simple, hecho que tuvo como víctima a Norma Juana Curiqueo.
LA MAMA DE ARISMENDI
Se debe recordar que el hecho ocurrió el 10 de noviembre del año pasado, aproximadamente a las 23, en el barrio Isidro Quiroga. El imputado se movilizaba en un Ford Escort, del cual descendió cuando llegó al frente de la casa de la víctima, en la calle Cabo Valdés, y efectuó tres disparos hacia la vivienda. Se dijo entonces que las mismas estaban dirigidas a su hijo, Héctor Arismendi.
Curiqueo recibió dos impactos y falleció por un shock hipovolémico irreversible. El caso fue calificado como “homicidio agravado por el uso de arma de fuego” en calidad de autor para Flores.
La familia se había constituido en querellante, pero como producto de otra desgracia que los golpeó, como fue el asesinato de Héctor Arismendi padre -quien fuera acribillado a balazos el sábado 11 de abril cuando fue a abrir la puerta de la casa que alquilaba en el barrio Ceferino-, se decidió que la persecución penal sea continuada por la Fiscalía.
Así lo aclaró en la audiencia preliminar la fiscal Codina, quien finalmente coincidió en abreviar el juicio a pedido del imputado y quitar el agravante del uso de arma de fuego para concluir en la pena de 8 años.
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