Tenía dos años y padecía una miocardiopatía congénita. En junio se le practicó un trasplante del corazón, pero el órgano no se adaptó a su cuerpo. Luego de dos meses de una lucha que sensibilizó al país, ayer falleció en el Garrahan.
Renzo padecía de una miocardiopatía detectada poco antes de su nacimiento. El deterioro en la función del miocardio impedía que su corazón bombee sangre y oxigene al resto del cuerpo. En un primer momento fue asistido en el Instituto de Cardiología de Corrientes de donde era oriundo, y luego fue trasladado de urgencia al Hospital Juan P. Garrahan de la Ciudad de Buenos Aires. Ahí, en octubre de 2012, fue conectado a un corazón artificial y un mes después sufrió un accidente cerebro vascular (ACV) que le inhabilitó temporalmente la vista y el oído y paralizó la mitad de su cuerpo. Desde entonces, se encontraba primero en la lista de espera del Incucai hasta que en junio apareció el órgano proveniente de una niña que había fallecido en un accidente vial.
El 2 de junio de este año recibió un trasplante de corazón en el marco de una cirugía que demandó 14 horas en ese centro de salud pediátrico. Dos semanas después, el niño sufrió un paro cardíaco, por lo que fue reingresado a la Unidad de Terapia Intensiva. En la última semana había sufrido a razón de uno por día. El episodio cardíaco del último martes lo dejó en estado crítico, por lo que sus padres habían expresado que "ya no hay nada que se pueda hacer" y pedían rezos que cruzaron el país entero.
"Es bastante común que los pacientes rechacen un órgano o tengan problemas infecciosos, retención de líquidos, o sangrados entre otros problemas", responde Carlos Antello, jefe cirugía cardiovascular del hospital de niños de La Plata al ser consultado por la incidencia de casos fatales luego de un trasplante cardíaco.
En la Argentina, hay 219 chicos menores de 18 años que esperan un trasplante, 18 de ellos esperan un corazón y al día de hoy, 7 se encuentran en lista de emergencia del Incucai. Por año nacen 700 mil niños. De ellos, se calcula que 6100 presentan cardiopatías congénitas, pero el 80% tienen tratamiento quirúrgico. El Programa Nacional de Cardiopatías Congénitas, creado en 2008, tiene entre sus objetivos la reducción de la tasa de mortalidad y los tiempos de espera para las cirugías.
Según datos del Incucai, hay otros chicos que no están en esa lista, pero que esperan otros órganos: 106, un riñón; 36, un hígado; 6, un pulmón; 1 necesita un trasplante cardio pulmonar; 2 en espera de un trasplante hepatointestinal y 40 que necesitan de córneas. En total hay 7466 pacientes de toda las edades en lista de espera. En lo que va del año, se realizaron 757 trasplantes provenientes de 331 donantes reales.
En el Hospital Garrahan, hay chicos internados, con asistencia, muchos de ellos menores de cinco años. En algunos casos están conectados a un corazón artificial llamado Berlín Heart, un aparato del tamaño de un lavarropas que le permite sobrevivir a la espera del trasplante. En ese mismo hospital, donde las alegrías se cruzan con las penas en los pasillos, hace unas semanas se colocó un corazón artificial intratorácico a un adolescente bonaerense por primera vez en América Latina, y Sebastián Dávalos, de ocho años, sigue esperando un trasplante de corazón para seguir viviendo.
El cuerpo de Renzo fue trasladado a Resistencia a bordo del avión sanitario del gobierno del Chaco, y de allí en auto a Corrientes. Los familiares expresaron su deseo de realizar el velatorio en la intimidad. "En el mundo de la medicina las experiencias tristes y heroicas se pisan de forma constante, cuando uno trasplanta un corazón y lo ve latir es mágico, y cuando no funciona se puede sentir mucha frustración", reconoce el doctor Carlos Antello, pero admite emocionado que "algo es seguro, uno jamás se olvida del nombre y apellido de sus pacientes, no se olvidan". «
"siempre a tu lado"
En la página "Todos por Renzo Salvatore" de Facebook apareció el siguiente mensaje de la familia:
"Quiero decirte entre las estrellas más hermosas, entre las nubes, que estoy bien, aquí solo hay paz, amor y perdón... No te pongas triste por mi ausencia, no me he ido de tu lado, simplemente que ahora no me puedes ver como antes, ni puedes oír mi voz, pero estoy contigo a toda hora, en cada latido de tu corazón, en cada lágrima que derramas por mí. Pero Sabes? te las he secado con mis manos y con mis besos pero no te das cuenta, el dolor y el no aceptar que no estoy físicamente, no deja que me veas. Sabes bien que ésta es la ley de la vida. No culpes a nadie. No te sientas culpable por nada, si no me diste un abrazo cuando tuviste tiempo, si no me dijiste cuánto me amabas, olvídalo!, tu dolor lo dice todo; anda piensa que estoy bien, sonríe cuando te acuerdes de mí.
Recuerda los mejores momentos que compartimos, las veces que reímos juntos. No recuerdes cómo fue mi partida, eso te hace mucho daño, desangra tu alma y tu corazón. No te tortures más. Cuando te sientas solo/a, alza tu mirada al cielo, no importa si es de día, me verás en la nube que este más cerca, y si es de noche, simplemente busca la estrella más grande, la que brille más... Ahí estaré viéndote, y mi titilar te responderá. Acuérdate que no fue un adiós que nos dijimos, fue simplemente un hasta luego. Quizás sea pronto nuestro encuentro, quizás pasen muchos años para volvernos a encontrar, pero si te aseguro que ese encuentro entre nosotros es lo único que tenemos seguro. No me llores más que eso me pone muy triste y aquí en este lugar no aceptan las tristezas. No me mojes mis alas con tus lágrimas, muchas veces me impides despegarme de la tierra al lugar donde realmente pertenezco. Nadie puede decirle a Dios por qué se fue tan pronto? nadie puede reprochar a Dios por enviar a un ángel a buscarme.
Cuando te agobien estos pensamientos, tan solo di, "Señor que se haga tu santa voluntad". Tú me lo diste y a ti pertenece, te aseguro que estas palabras te darán consuelo. Bueno me despido. Hoy hay fiesta en el cielo porque muchos vienen a encontrarse con sus seres amados y quiero estar presente para saber la alegría que se siente cuando uno abraza a alguien que dejó en la tierra. Recuerda que te amo mucho y que siempre estaré a tu lado hasta que te vengas sin equipaje, porque aquí sólo se trae lo que siembres en la tierra y marcan las huellas que dejaste.... y recuérdame con las sonrisas que te dejé, con mis ojitos y mis cachetes. Hasta siempre".
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