Conmovedor testimonio de la familia de Oscar Juárez: "No me puedo imaginar cómo le clavaban los cuchillos"

La familia de Oscar Juárez brindó un conmovedor testimonio sobre el brutal ataque que sufrió el joven días atrás por parte de un grupo de unas 15 personas.

No sale de la conmoción la comunidad de Bariloche por el feroz ataque que sufrió Oscar Juárez, un joven de 21 años que permanece hospitalizado y en grave estado desde el domingo a la madrugada cuando fue apuñalado y golpeado por unas 15 personas.

Este miércoles conmovió el testimonio que la madre y dos hermanos del joven brindaron al programa De la A a la Z de Canal Seis, que conduce el periodista Mario Sandoval

La familia viajó más de 2.000 kilómetros desde una lejana ciudad chaqueña, ubicada en el límite de las provincias de Salta, Santiago del Estero y Chaco, con la terrible noticia que cambió sus vidas para siempre. Personas sencillas, trabajadoras, humildes y muy creyentes. Invadidos por un inmenso dolor, acosados por una realidad de violencia social que se perfila desde hace algunos años y continúa creciendo en Bariloche.

Tiempo atrás, el hermano mayor de Oscar, Alberto Juárez, eligió vivir en Bariloche porque se enamoró de esta ciudad. Fue el primero en llegar para abrir su camino y, tiempo después, invitó a su hermano menor con la intención de ayudarlo a forjarse un destino.

“Recorrí el país viajando y elegí Bariloche porque es el lugar del país que más me gustó y es la ciudad que yo amo. Hoy Bariloche me pegó un golpe, la ciudad que yo amo me desarmó. No se lo deseo a nadie, ni a mi peor enemigo. Espero que Dios ponga la mano en el corazón de cada uno de los que hicieron esto”, expresó. 

Esa noche, estuvo acompañando a su hermano hasta las 2 de la madrugada y se fue dormir porque tenía que trabajar al día siguiente.

“Los dejé y me fui a dormir y cuando me desperté a las 6 de la mañana me entero lo que había pasado. No es la primera vez que ocurre eso en Bariloche y cuando me dijeron varios chicos, un auto y una trafic llena, pensé que lo iba a encontrar directamente muerto. Esto está pasando todos los fines de semana, lamentablemente”, evidenció para luego pedir a la sociedad que se ponga un freno. 

“No se queden callados, hablen, es importante para los que vivimos acá y los que vienen acá. Necesitamos que nos ayuden a buscar más testigos, aquellos que hayan visto algo, que puedan acercarse a la policía -o a la justicia- a declarar”, añadió. 

Mabel Juárez, docente y hermana de Oscar, manifestó su incredulidad ante el horror que vivió su hermano. “No me puedo imaginar cómo le clavaban los cuchillos… Qué habrán pensado estos chicos. Hay mucha agresión para agarrar a otro ser humano que viene tan solo caminando en la calle. No lo puedo entender...”, expresó. 

“Los médicos no nos dan aliento porque es muy pobre su evolución, y a veces uno piensa lo peor. Le pido a las autoridades que esto no se quede acá nomás. Sé que las familias de esos jóvenes también deben estar desesperadas pero deben ser conscientes de que tienen que hacer que paguen por el daño que están causando. Si los siguen dejando en la calle van a hacer otra cosa. Son gente que tiene que ser tratada, tienen que pagar algo”, añadió. 

De los tres familiares, Santa Rosa Jerez, mamá de Oscar, fue quien más se aferró a su creencia en Dios. La mujer estuvo en Bariloche hace unos 5 meses atrás y volvió a Chaco para cuidar a su madre, una viejita de 84 años de edad. 

“No sé qué es lo que estaba pasando por su cabeza y corazón a esos chicos que solo atinaban a hacer daño”, manifestó para comentar que su hijo “no hacía daño a nadie”. “A donde van mis hijos las personas me dicen qué hijo que criaste. Siempre agradezco a Dios y bendigo a aquellas personas que le hicieron un daño. Los bendigo de corazón porque sé que un día se van a arrepentir de lo que hicieron. Tanta maldad con un chico que estaba desarmado, que no tenía nada para defenderse. Y ellos con armas”, expresó.

Santa Rosa pudo ver a su hijo que continúa inconsciente. Aferrada a su fuerte fe, compartió que cree que Cristo necesita a su hijo para salir a predicar cuando se reponga de esta difícil situación. 

“Le dije con estas manos vas a abrir la Biblia y vas a bendecir a los que te hicieron maldad y con tu boca vas a glorificar a Dios. Tengo confianza en mi Cristo, soy una sierva del Señor y no dudo que me lo va a levantar sano y salvo para que aquellos que lo agredieron escuchen la palabra que Dios tiene para ellos”, sostuvo. 

Hasta el momento, la investigación policial permitió detener a dos jóvenes de 21 años y secuestrar un Fiat Uno, que intervinieron en el injustificable hecho de violencia. Además, los padres de un menor de 17 años lo entregaron a la justicia con la camioneta Renault Trafic, el segundo vehículo implicado.

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