Una situación aparentemente desgastante para los profesionales habría puesto al borde del cierre temporario al servicio de Terapia Pediátrica municipal, según denunciaron los referentes gremiales.
La Terapia Intensiva del Hospital de Pediatría local se vio envuelta en una confusa situación ayer, cuando se produjo el cruce de una denuncia gremial acerca del eventual cierre del área por un lapso de quince días y la tajante desmentida oficial del mismo intendente municipal, Dr. José Eseverri, ampliada luego a través de la Dirección de Prensa comunal.
Tal vez la buena noticia sea que en el caso primó la coherencia, ya que la sola mención de la inhabilitación de un área tan sensible para la salud comunitaria a causa de falta de cobertura profesional resulta por lo menos incomprensible desde cualquiera de los ángulos que se lo analice.
Todo comenzó a media mañana de ayer cuando los responsables de la Asociación de Profesionales del Hospital, Iván Recabarren, y del Sindicato de Trabajadores Municipales, José Stuppia, denunciaron ante los medios que, en un contexto de "crecientes problemáticas en la administración de salud", la Terapia Pediátrica que funciona en el centro asistencial desde hace 14 años iba a cesar su actividad temporariamente desde mañana lunes, por un lapso de dos semanas, a causa de las licencias por vacaciones de los cuatro médicos del sector.
"El tema que detonó este llamado a que debemos intentar cambiar este estado de situación es que la ciudad se va a quedar sin la asistencia de cualquier emergencia con niños que necesiten cuidados intensivos", graficó Recabarren después de haber dialogado con sus colegas y tras haberse comunicado telefónicamente con el director del Hospital, Dr. Alfredo Waimann, quien le habría negado cualquier tipo de solución al problema.
Es que, tal vez como una forma de forzar el diálogo y la atención de la administración central sobre "problemas que acarrean en el tiempo, como las siete guardias semanales que cumplen más la eventual disponibilidad para alguna emergencia, sumado al hecho de que algunos no tienen descanso desde el 2008", los cuatro profesionales del servicio aludido habrían solicitado licencias por vacaciones en forma simultánea.
La primera respuesta, según los referentes gremiales, habría sido concedérselas. Sin embargo, desde el Palacio San Martín el director Pablo Di Uono negó rotundamente esa posibilidad. "Esa guardia no va a quedar sin personal, porque es impensado darle vacaciones a todo el mundo al mismo tiempo. Como se hace habitualmente, vamos a coordinar los lapsos de descanso desde la Oficina de Personal", argumentó el responsable de Prensa.
Las "bajas"
Mientras tanto, el Dr. Recabarren habló de las complicaciones suscitadas en diferentes áreas del Hospital y Atención Primaria de la Salud, a causa de lo que advierte como una especie de éxodo profesional. "Hemos tratado de reunirnos con las autoridades municipales y con los presidentes de los distintos sectores del HCD para hablar sobre la situación, que consideramos grave sobre todo porque hablamos de una Municipalidad con recursos (financieros) que se están dilapidando en algunas cuestiones mientras se abandona otras (porque) no se gestiona como corresponde".
A su criterio, una de las áreas críticas es Atención Primaria de la Salud, cuya gestión "fue prácticamente abandonada; los médicos trabajan con una protocolización mínima, sin reuniones de equipo, sin coordinador médico y sin una administración propia, ya que todos los recursos pasaron a ser administrados desde el Hospital".
En el centro asistencia de la calle Rivadavia, a la vez, "hay áreas que han hecho un retroceso en su calidad de gestión más allá de los esfuerzos personales: el servicio de Imágenes perdió profesionales y pasó a ser tercerizado. Y el de Traumatología, tan promocionado respecto de la calidad de sus profesionales -algo que no está en discusión- ha sufrido un retroceso progresivo en su calidad de gestión que hizo que dos médicos abandonaran su condición de full time".
En Ginecología, dijo, "son cuatro médicos designados que atienden todas las emergencias y los partos y hacen las siete guardias semanales", mientras que las áreas críticas, esto es Unidad Coronaria y Terapia Intensiva de Adultos "tienen sus guardias de fin de semana formalmente descubiertas", asumidas de hecho por los médicos de ambos servicios. Otro tanto ocurriría en la Guardia de Adultos, donde "debería haber tres profesionales, pero quedaron dos, que se multiplican para suplir el faltante de personal profesional especializado".
El supuesto cierre de la Terapia Pediátrica había sido la gota que rebasó el vaso. "Suena increíble que un servicio de estas características se cierre por falta de cobertura profesional. Los médicos se han visto obligados a estar sin licencia por una cuestión de deber profesional. Pero es imposible de mantener el sistema con esa forma de trabajo", argumentó Recabarren. Por sí misma, esta especialidad resulta difícil de cubrir y el mismo Di Uono argumentó que el Municipio "está tratando de incorporar nuevos profesionales" que ha buscado en diferentes provincias del país.
"Hay que buscar todas las alternativas posibles", sentenció Recabarren por la mañana, mientras se pensaba que todo pasaba por el cierre del servicio. "No podemos dar por sentado que esto está así: que estamos perdiendo un servicio de Terapia Intensiva como ya se perdió una guardia activa de Neonatología Intensiva que había en el Hospital y que ya no existe. Porque es retroceder en una complejidad que alguna vez aumentó, y eso no nos lo podemos permitir ni la comunidad, ni la ciudad y ni hablar del Ejecutivo municipal".
¿Si los dirigentes advierten una decisión política de desmantelar el Hospital? "Sería extraño pensarlo así cuando se asignan recursos para construir una guardia con un costo inicial previsto en 6 millones de pesos", refirió Recabarren, mientras José Stuppia dijo tener en claro "la desidia que hay y la falta de jerarquización sobre el recurso humano".
"La salud es vista como un gasto, pero (este) es un municipio con recursos y el problema es cómo los administra. Porque ¿cuál es la prioridad? Levantar nuevas paredes, que en algunos casos es funcionalmente positivo, pero no va a mejorar el sistema en profundidad", reflexionó el médico. Y siguió diciendo que "el Intendente dijo que consultó (por la construcción de la nueva guardia), pero no sé a quién, porque la Asociación no fue consultada... Por ejemplo, ¿cuál fue el grupo de profesionales que aprobó una idea tan descabellada como la construcción de un bar restaurante en la esquina de Sarmiento y Alsina?", se preguntó.
Ambos requieren atención sobre el recurso humano. "La gente se cansa del desprestigio, del abuso. No hay formas de premiar lucidas, coherentes y no por favores personales, que esos premios sí existen. Porque hay designaciones que darían risa si no fueran una tragedia y no se atienden los premios que existen dentro de la normativa para estimular el buen desempeño, la capacitación que se da entre médicos y enfermeros".
"La autoridad debe haber medido muy bien la decisión de cerrar un servicio, y creo que lo que más les ofende a los doctores es que se los considere prescindibles, como algo que la ciudad no necesita. Entonces, la idea que surge enseguida es que quizás pensaran que pueden cerrar definitivamente el servicio", aventuró el titular de la Asociación de Profesionales de la Salud sobre el final, sin saber que una hora más tarde, esa posibilidad quedaría totalmente descartada desde el Municipio.

Comentá la nota