El Sindicato de Camioneros incorporó a siete empleados del sector logística -que antes pertenecían a Alimentación-.
Un conflicto entre dos gremios provocó la paralización de las actividades en las plantas de la firma Cabrales en Mar del Plata. Tras varios días con la aplicación de distintas medidas que resintieron la producción, ayer se paralizaron las actividades por parte de los afiliados al Sindicato de Trabajadores de Alimentación en repudio a una decisión adoptada por el Sindicato de Camioneros que incorporó a empleados del sector logística -que antes pertenecían a alimentación- a su gremio.
"Es una pelea entre gremios. Camioneros se quedó con siete afiliados de Alimentación, y ahora se produce esta represalia. En definitiva, estamos en medio de una pelea de intereses sindicales y lo único que queremos es que se reanude la producción normalmente para seguir garantizando todas las fuentes laborales", expresó un vocero de la prestigiosa firma marplatense. Asimismo, se indicó, corre serie peligro el abastecimiento de materia prima a otras empresas nacionales.
Según se estableció, hace algunas semanas, tras una serie de medidas de acción directa dispuestas por el Sindicato de Camioneros, siete empleados de Cabrales, afiliados al Sindicato de Trabajadores de la Alimentación, pasaron a enrolarse al Sindicato de Camioneros. Ahora, en consecuencia, se produjo la réplica por parte del Sindicato que dirige Marcelo Wagner, cuyos afiliados realizaron trabajo a reglamento los últimos diez días en las plantas de producción de Parque Industrial y de Ayolas y Talcahuano, hasta que ayer paralizaron todas las actividades.
Según pudo saberse, al cierre de esta edición seguían las gestiones tendientes a normalizar la situación en esta empresa marplatense que, con 70 años de presencia en el mercado, no ha tenido prácticamente inconvenientes de este tinte a lo largo de su historia. También pudo establecerse, que ante este conflicto intergremial se interesaron en las últimas horas tanto autoridades locales como provinciales quienes coincidieron en la necesidad de hallar una solución "urgente" y criticaron la intransigencia de Wagner, ante esta anómala situación que complica seriamente las operaciones de la conocida firma. Precisamente un vocero del Ministerio de Trabajo provincial calificó como "disparatado" el conflicto, aduciendo que se pone en juego la estabilidad de más de 360 trabajadores. "Alimentación tiene más de 125 afiliados de la firma Cabrales y no se entiende esta drástica medida por un cambio de siete de ellos", expresó finalmente.
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