Conflicto por el desmote: nueva conciliación obligatoria con clima cordial entre las partes

El Ministerio de Trabajo de la Nación dictó nuevamente la conciliación obligatoria en el conflicto que mantienen los desmotadores con el gremio Sindicato de Trabajadores Aceiteros y Desmotadores -Stadyca- que nuclea a los trabajadores del sector, hasta el viernes próximo, pero ya con un clima más cordial entre las partes, luego de semanas enteras de una tensa situación.
“Aunque se dictaminó una conciliación obligatoria, somos sinceramente optimistas porque estamos muy cerca de llegar a lo que veníamos reclamando, y vamos a hacer un esfuerzo ambas partes para poder trabajar en esta campaña”, señaló anoche desde Capital Federal el secretario general de Stadyca, Víctor González, al hacer una evaluación de los alcances de la nueva reunión mantenida en la sede ministerial.

De esta manera, el compás de espera hasta el viernes será de trabajo “y se quitan las tensiones que veníamos acumulando, porque todos entendimos que necesitamos llegar a un acuerdo para evitar hechos que después tengamos que lamentar”, indicó González.

Desde el sector de desmotadores, los empresarios consideraron necesario llegar a un acuerdo para terminar con el conflicto y al igual que González, agradecieron la mediación del gobernador del Chaco, Jorge Capitanich, y también del diputado provincial Oscar Raffín, quien fue comisionado por el propio gobernador para mediar en el conflicto.

En la última etapa de la conciliación obligatoria que devolvió la actividad a las desmotadoras y cooperativas algodoneras, las horas previas a la nueva renión en el Ministerio de Trabajo de la Nación no muestran acercamiento entre las partes. Las diferencias continúan siendo muy marcadas, y sostienen los obreros que “no aceptarán recortes a la última propuesta hecha a la patronal”; por su lado los empresarios argumentan, mediante estudios de costos, que no están en condiciones de afrontar “tan elevado aumento salarial”.

En el intento de mediar en el conflicto por reclamos de recomposición salarial de los obreros de desmotadoras y cooperativas algodoneras, el gobernador Capitanich se reunió el jueves último por la noche con las partes para mediar antes de la reunión del próximo lunes en el Ministerio de Trabajo de la Nación.

“Nosotros actuamos como amigables componedores porque existe una heterogeneidad en los componentes de la negociación. No es lo mismo la situación de las cooperativas que la de los desmotadores privados por las asimetrías que existen en lo tecnológico, en la relación técnica entre planta permanente y transitoria y la productividad de cada una en relación con los modelos de desmote existentes”, dijo el gobernador.

Con las diferentes posiciones que se escuchan desde el sector obrero y patronal, optimista el titular del Ejecutivo consideró que “hay voluntad por parte de los empresarios ante la demanda de los trabajadores”.

Optimismo cooperativo

Anoche, Juan Kissiel, de la cooperativa Sáenz Peña, consideró que “existe la posibilidad de una negociación colectiva única o, eventualmente, por empresa. El objetivo es conciliar los intereses que permitan garantizar, en los próximos meses, el normal desenvolvimiento de la actividad considerando que estamos en plena etapa de cosecha”, señaló el dirigente cooperativista que abogó por un acuerdo definitivo que permita poder avanzar con el grueso de la campaña de desmote.

Privados quieren solución

Ante la postura del sector obrero, la parte empresarial respondió que “se espera dar continuidad a la campaña, con el incremento del ingreso de algodón para el desmote”.

“Tenemos ánimo de encontrar una solución, lo cual tal vez requiera una modificación en las propuestas nuestras y también en las de ellos”, señaló Juan Carlos Núñez, presidente de la Asociación de Desmotadores Argentinos.

“Dentro de los planteos de una y otra parte hay algunos ingredientes que se podrían acomodar para llegar al acuerdo”, acotó. Entre esos “ingredientes”, los desmotadores mencionan la posibilidad de que “se deje sin efecto el pedido de los aumentos pautados para meses sucesivos”. “Con la aplicación de estos incrementos pautados para los próximos meses, sobre los 16 pesos la hora que el sector obrero pide de piso, significarían un 85% de aumento de los salarios, lo cual nos parece excesivo”, añadió Núñez. “Habiendo buena voluntad se puede solucionar el problema”, dijo optimista.

Comentá la nota