Conflicto en El Aguilar: desde la empresa pedirán la intervención de las autoridades "para preservar la paz"

Finalizó la etapa de conciliación obligatoria dispuesta por la Dirección Provincial del Trabajo, que intentó sin éxito resolver el conflicto en Mina El Aguilar, donde los trabajadores intentan modificar el sistema laboral impuesto hace más de un año, que establece jornadas de 10 horas y media, con 14 días continuos de trabajo por 7 de descanso. Tras diferentes instancias, que incluyeron la visita de los funcionarios provinciales a la mina, se liberó a las partes y se anuncian medidas de fuerza en la localidad del norte.
En este escenario, el apoderado legal de la empresa, Arturo Fister Puch, aseguró que ejercerán "todas las medidas necesarias" para preservar el patrimonio de la empresa, incluso considerando solicitar ayuda de las fuerzas públicas.

"Ejerceremos las acciones que correspondan en preservación de nuestros derechos y del patrimonio, y pediremos la intervención de las autoridades públicas para preservar la paz y la tranquilidad. Respetamos el derecho de huelga pero no la afectación de los derechos de los demás y los perjuicios que se ocasionen si es que la protesta se lleva a niveles inadecuados" sostuvo.

El letrado aseveró además que la producción se verá seriamente afectada de modificarse el régimen, por la complicación operativa que esto representa, pese a que, según manifiestan los trabajadores, hace 80 años que se trabaja en la mina con un sistema tradicional de 8 horas laborales, con 6 días de trabajo y 1 de descanso.

"Indudablemente se va afectada la producción, porque la planta de tratamiento va a tener que trabajar menos, porque no se a poder hacer el blem, que es la mezcla de los concentrado de los distintos sectores, porque ya no se los puede explotar. En un sistema de 6 por 1 sería tener una complicación operativa que es determinante" afirmó.

Por lo demás, el abogado ponderó los esfuerzos realizados por la dirección de trabajo. "Ha hecho importantes esfuerzos, procurando un avenimiento de las partes. Lamentablemente no hemos podido conciliar".

Asimismo aseguró que volver al sistema anterior implica necesariamente tener que hacer una reestructuración de cierta envergadura. "Hemos tratado por todos los medios de persuadir que esto no es conveniente" agregó.

En este sentido expresó que se hicieron propuestas de ajustes, flexibilizando el régimen, con mejoras económicas. "Ellos pretendían al inicio de todas estas cuestiones el 14 de diciembre, donde solicitaban algunos puntos, entre ellos que la jornada de trabajo termine en las duchas, lo que representaba una disminución de 15 minutos. Accedimos a pesar de que esto complicaba".

No obstante, "luego ya no quisieron eso, y mantuvieron su posición sin que pudieran generarse otras alternativas".

Llegada esta instancia, reconoció que "es un serio tropiezo", e inculcó a un "grupo" la negativa al arreglo. "Eso es más activo que aquellos que si lo quieren, incluso hemos presentado documentos que avalan que hay gente que está de acuerdo con el régimen".

Los trabajadores habían aceptado que existían trabajadores conformes con el actual sistema, aunque se adujo que se trató de una minoría de 100 personas contra 700 disconformes. Esto fue desmentido por Fister Puch. "En las asambleas jamás ha habido 700 trabajadores, si se atribuyen la representación de 700 trabajadores eso no surge de ninguna asamblea. Sí puede ser que haya 300 trabajadores que estén persuadidos de algún problema. Pero si consulta en los expedientes de la Dirección de Trabajo verá que hay casi 200 trabajadores que están de acuerdo con el régimen" concluyó, admitiendo que la mayoría está en desacuerdo.

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