El acusado del crimen de Julio Gualpa en las afueras del Bar Zeuz fue trasladado desde Córdoba capital por una delegación de la Brigada de Investigaciones y llegó a General Pico en las primeras horas de la madrugada de este martes.
El juez de Control, Marcelo Pagano, determinó aplicar al sospechoso la prisión preventiva hasta finalización de la investigación, bajo las acusaciones provisorias de “homicidio calificado” y “abuso de armas”.
Blanco fue trasladado desde Córdoba capital por una delegación de la Brigada de Investigaciones y llegó a Pico en las primeras horas de la madrugada de este martes.
En horas de la mañana fue trasladado a Tribunales, donde se negó a prestar declaración ante el fiscal Alejandro Gilardenghi, por consejo del defensor oficial Guillermo Costantino.
La Oficina Judicial programó la audiencia de formalización de investigación para las 19 horas. Varios minutos antes se concentraron en la esquina de calles 9 y 22 familiares y amigos de Gualpa para reclamar justicia, pero también se habría programado un gran despliegue policial que rodeo y custodió por dentro el edificio de Tribunales, con más de veinte policías de distintas dependencias, uniformados y de civil.
Los allegados a Julio Gualpa aguardaron el desarrollo de la audiencia en la calle, donde cortaron el tránsito, desplegaron carteles y banderas, hicieron sonar bombos, arrojaron petardos y pintaron varias paredes del edificio. Ingresaron a la sala donde se formalizó al acusado el padre y dos hermanos de la víctima.
Una vez iniciada la audiencia, también con varios policías dentro de la sala, el fiscal Gilardenghi recordó que el hecho investigado se produjo el pasado domingo 20 de octubre alrededor las 8 de la mañana, donde se efectuaron entre 5 y 6 disparos de arma de fuego, que aún no pudo ser secuestrada por la policía.
Detalló el fiscal que dos proyectiles impactaron sobre Jorge Sombra, que le ocasionaron lesiones leves en hombro izquierdo y cuello, pero a pesar de ello no quiso radicar denuncia penal. Indicó también que otros dos proyectiles impactaron sobre el cuerpo de Julio Lorenzo Gualpa, quien falleció por “shock hipovelémico” a raíz de las lesiones sufridas.
Señaló luego que encuadraría la investigación por “homicidio agravado por el uso de arma de fuego”, en el caso de Gualpa, y “abuso de arma, en concurso real” en el caso de Sombra. Los delitos mencionados tienen una pena en expectativa mínima de 10 años y 8 meses de prisión y un máximo de 30 años.
El representante de Ministerio Público Fiscal también solicitó el examen psiquiátrico obligatorio al acusado, el secuestro y apertura del teléfono celular secuestrado al imputado en el momento de su detención y la prisión preventiva hasta la finalización del proceso.
Fundamentó el pedido de prisión en el peligro de fuga, hecho que quedó en evidencia al escapar hacia Córdoba, y obstaculización de la investigación, mientras remarcó en tal sentido que aún restan recabar varios testimonios del hecho, situación que hasta el momento fue “difícil” para los investigadores.
Remarcó también Gilardenghi que el pasado viernes la policía logró secuestrar una motocicleta en el barrio Rucci, que sería la utilizada por Blanco para llegar hasta cercanías del bar Zeus y escapar una vez efectuados los disparos.
Por su parte, el defensor Guillermo Costantino no atacó los pedidos de la Fiscalía y admitió que “sería absurdo suponer que hoy –por ayer- se le otorgue la libertad a mi defendido”. Pero aclaró también que Blanco “no se fugó” a la provincia vecina, sino que escapó por “el miedo” a las represalias de familiares y amigos de Gualpa, ya que a pocas horas de ocurrido el hecho “todos apuntaron a Blanco, por incidentes previos al hecho entre las partes”.
Reiteró el defensor que el acusado “no se fugó, decidió irse por temor”, como lo hizo también toda su familia y su pareja. Y remarcó que hasta el momento no hay testimonios firmes contra el acusado, ya que la única mención sería que a Blanco lo vieron en la zona media hora antes de los disparos.
Costantino pidió finalmente que la prisión preventiva se dicte por el término de 25 días corridos, pero luego el juez de Control Marcelo Pagano hizo lugar a todas las requisitorias de la Fiscalía y confirmó la prisión hasta finalización del proceso.
Concluida la audiencia, sin incidentes, los padres de Gualpa reiteraron que faltan al menos tres detenidos que tendrían distintos niveles de participación en el hecho. Agradecieron también haber sido recibidos en Santa Rosa -el pasado jueves- por el ministro de Gobierno, Cesar Rodríguez, ya que entienden que tras la entrevista la investigación “se agilizó” con el secuestro de la moto y la detención del principal sospechoso.

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