El STJ decidió ratificar el desalojo de los miembros de la ecoaldea que ocupó tierras fiscales en Toay con un proyecto para preservar el monte nativo y el médano. Abrieron una instancia negociadora para que sea un "desalojo pacífico".
El Superior Tribunal de Justicia confirmó en las últimas horas la orden judicial de desalojo de los integrantes de la ecoaldea Chakra Raíz, que hace un año ocuparon en forma pacífica tierras fiscales en Toay para intentar desarrollar su proyecto de vida amigable con el medioambiente, uso de energías alternativas, cuidado del agua, respeto de la vegetación autóctona y nuevo modelo productivo. Algunos miembros de ese colectivo están acusados por el supuesto delito de usurpación.
Según la resolución judicial que favoreció la demanda gubernamental, el desalojo de las familias, que viven en ese lugar desde octubre del año pasado, se realizaría este viernes. Así lo confirmó la defensora oficial que los representa, Silvina Blanco. En los terrenos se iba a construir un barrio de 120 viviendas Fonavi, que fue reubicado -consiguieron terrenos donados por Nación- a partir de la ocupación.
En el fallo se abrió la posibilidad a un acuerdo para generar “un desalojo pacífico” y contempla la posibilidad de que se otorgue un plazo para la reubicación. El último fin de semana los miembros de la ecoaldea decidieron reclamar un terreno de similares características para trasladarse. Además, exigieron que se preserve el ambiente en la localización actual y les reconozcan el modo de vida alternativa que promueven.
“Se dictaminó que habrá desalojo, pero previamente se inicia el juicio. Previamente se está intentando realizar una mesa de acuerdo o negociación en donde están todos los actores. Querenos hablar la cosas, no llegar a instancias judiciales, como personas que somos, explicar nuestro proyecto”, indicó Elena, una de las voceras del grupo.
“Esto no es para un beneficio personal, sino que impulsamos una cuestión ambiental. Queremos esta instancia de acuerdo y, si hay una retirada, tiene que estar un acuerdo por otro lugar donde desarrollar el proyecto. Quizás también se pueda retroceder en que nos tengamos que ir. Nuestra lucha es porque este lugar se preserve”, insistió en declaraciones. “Es muy importante para Toay, el lugar es una zona muy buena, de recarga importante, un bosques de caldenes que se está perdiendo por el avance de la ciudad. Esperemos que sea la última opción”, indicó.
Elena explicó que “la idea es habitar en un lugar similar a este, donde nos podamos desarrollar en un lugar natural, en conexión con la naturaleza, donde haya alimentación, luz, baño y producción alternativa. En un barrio convencional no lo podríamos hacer”. “Nunca pensamos en otro lugar porque estamos acá. Si pensamos a futuro otro lugar, tendría que ser así, donde podamos desarrollarnos”, reafirmó.
El pedido de los miembros de la ecoaldea chocan, por ejemplo, contra la intransigencia del intendente Ariel Rojas. “Repudiamos y no compartimos este modo de pensar y accionar, por parte de un grupo de personas que usurpan tierras del estado con distintos argumentos que para mí no son válidos, ya que no son los propietarios de las tierras”, dijo hace dos semanas. “Perjudican a la sociedad y molestan a los vecinos”, sostuvo.
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